Javier Milei desembarcó en Madrid con la finalidad de respaldar la campaña de las fuerzas conservadoras Vox y PP y de posicionarse frente al actual presidente español, Pedro Sánchez (PSOE). El líder libertario viajó acompañado por el portavoz presidencial, Adrián Ravier, y el canciller Pablo Quirno. Entre sus encuentros previstos figuran una reunión con Isabel Díaz Ayuso, titular de la Comunidad de Madrid y referente del PP, y la posibilidad de verse con Santiago Abascal, líder de Vox, a quien Milei ha señalado como aliado y amigo.
En la capital española, Milei llegó en un contexto en el que el propio PSOE subrayó que su presencia refleja lo que podría ocurrir en España si ganaran Vox o el PP en las próximas elecciones, programadas para el 29 de noviembre. El ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó de manera contundente que las propuestas de la derecha tienden a generar repercusiones negativas en la sociedad.
Consultores locales interpretan la visita como un factor que podría fortalecer el voto progresista. César Calderón, director de la consultora Red Lines, indicó que la llegada de Milei a España funciona como un argumento de campaña para Sánchez: cada imagen del líder argentino junto a Abascal podría utilizarse para reforzar la idea de qué podría ocurrir si la derecha avanza.
Puente, por su parte, opinó de forma irónica que la visita de Milei sirve como ejemplo de los recortes en áreas básicas que, según él, podrían imponerse en España ante un triunfo conservador. Añadió que, desde que Milei asumió la presidencia argentina, se habrían disuelto 36.000 empresas, en contraste con un supuesto crecimiento de 100.000 empresas nuevas en España durante la gestión de Sánchez. En su visión, estos números ilustran dos orientaciones económicas distintas: una que, a su juicio, recorta para las mayorías y otra que busca fortalecer los ingresos de los trabajadores.
El funcionario también comparó los salarios mínimos de ambos países: desde noviembre de 2023, Argentina habría visto una caída del valor del salario mínimo en un 40%, mientras que España registró un aumento del 66%, lo que, a su criterio, evidencia dos enfoques económicos divergentes.
Más allá de respaldar a las fuerzas de derecha, Milei busca erosionar la figura de Sánchez, a quien ya había dirigido críticas en el pasado. Durante su gira a Estados Unidos para la Asamblea General de las Naciones Unidas, el argentino lo había señalado con duras imputaciones, tildándolo de traidor por su política migratoria. En su discurso, Milei sostuvo que el gobierno español ha traicionado a su pueblo al abrir las puertas a lo que definió como invasores, una afirmación que monetizó en clave internacional para justificar su crítica a la gestión del presidente Sánchez y al migracionismo vigente.



