Este lunes se dio por oficial la segunda edición del Road to Australia, certamen que funciona como preparatorio para el Abierto de Australia 2027. La sede será el Buenos Aires Lawn Tennis Club de Palermo, en su estadio centenario, y la competencia se disputará del 16 al 20 de diciembre.

Entre los argentinos ya anunciados se sumaron tres nombres de peso: Tomás Etcheverry (29º en el ranking ATP) y Mariano Navone (45º), quienes hoy figuran como dos de los mejores tenistas nacionales, junto a Nadia Podoroska (200ª; ex 36ª), ex semifinalista de Roland Garros. Podoroska se suma a una nómina que, de momento, contempla 11 hombres y 3 mujeres.

En el listado masculino figuran además Luciano Darderi (23°), recién llegado al circuito ítalo-argentino; Alejandro Tabilo (31°); Ignacio Buse (33°); Daniel Vallejo (54°); y los argentinos Sebastián Báez (49°), Thiago Tirante (50°), Juan Manuel Cerúndolo (53°), Román Burruchaga (62°) y Camilo Ugo Carabelli (75°). Aún resta la confirmación del jugador número doce.

En la rama femenina, además de Podoroska, ya están confirmadas las compatriotas Julia Riera (139ª) y Jazmín Ortenzi (150ª). Se espera que, en los próximos días, se revele la cuarta participante: podría ser Solana Sierra (104ª), la número uno del país, o Anna Kalinskaya, ex 11ª del ranking y actualidad entrenada por la argentina Patricia Tarabini.

El formato de competencia mantendrá dos cuadros de eliminación directa. En el apartado masculino habrá 12 jugadores: los cuatro mejor ubicados en el ranking (Darderi, Etcheverry, Tabilo y Buse) arrancarán desde los cuartos de final, mientras que los ocho restantes iniciarán desde los octavos. En damas, serán cuatro las jugadoras que ingresarán directamente a las semifinales.

Andrés Schneiter, entrenador con amplia trayectoria en el circuito y director del Road to Australia, subrayó el alto nivel de la lista: “El talento que vamos a ver es muy parejo y, para muchos, este año fue de gran rendimiento. Hay jugadoras y jugadores que este año le ganaron a grandes nombres de la disciplina. El entusiasmo es total: todos quieren estar”.

Este evento, desarrollado en la fase final de la pretemporada, se perfila como una escala clave en la gira oceánica del circuito y como un reflejo del tennis argentino de cara al año próximo. Además de su valor deportivo, la presencia de figuras continentales aporta visibilidad y ritmo competitivo previo al calendario internacional.