Una nueva comunicación sobre Willow, el chip cuántico presentado por Google, indica que la compañía logró disminuir los errores en una de las operaciones más complejas de estas máquinas. El resultado, publicado en la revista Science, representa una fidelidad de 99,99% en ese proceso y, según Google, implica unos 40 veces menos errores que los métodos anteriores.

El avance se enmarca dentro del enfoque de cultivo de estados mágicos, una técnica de purificación que funciona por descarte: se parte de un estado imperfecto, se ejecuta una serie de verificaciones y se eliminan las iteraciones fallidas hasta quedarse con una versión mucho más estable. Este método es clave porque la producción de estados mágicos es uno de los costos más elevados en la computación cuántica.

Aunque el resultado es significativo, la distancia respecto a escenarios prácticos de vulnerar criptografía es considerable. Willow opera con 105 qubits, muy lejos de los cientos de miles o millones que, en un marco de riesgo real, podrían ser necesarios para un ataque. Google advierte que aún existen “muchos desafíos técnicos” para escalar la técnica.

Las autoridades del equipo explicaron que, durante las pruebas iniciales, algunas mediciones no coincidían con lo esperado. Tras simulaciones, atribuyeron esas desviaciones a variaciones eléctricas del equipo y a ligeros cambios de temperatura en el laboratorio, factores relevantes porque los qubits son extremadamente sensibles al ruido del entorno.

En lo estrictamente criptográfico, se teoriza que una computadora cuántica suficientemente potente podría deducir la clave privada de una billetera a partir de la clave pública. Google estimó en marzo que ese tipo de ataque requeriría menos de 500.000 qubits. Además, la reducción de la cantidad de operaciones necesarias para generar estados mágicos incide directamente en las proyecciones sobre cuándo existiría una máquina capaz de vulnerar la criptografía de Bitcoin.

El equipo ya había explorado razonamientos similares en 2025, cuando Craig Gidney utilizó el cultivo de estados mágicos para acotar las estimaciones necesarias para romper RSA, un sistema de cifrado ampliamente utilizado.

Aun con este paso, la distancia técnica sigue siendo enorme. Willow tiene 105 qubits, frente a un umbral que podría poner en riesgo criptográfico de forma significativa, y Google insiste en que quedan “muchos desafíos” por delante para escalar la técnica.

Por otra parte, Glassnode reporta que 6,04 millones de BTC, es decir, el 30,2% del total minado, forman parte de la actividad observada en el ecosistema. Este dato subraya la magnitud del mercado ante potenciales impactos de avances cuánticos.