La investigación por el femicidio de Natalia Giménez, ocurrido el 26 de septiembre en su vivienda de la zona sur de Rosario (Grandoli al 3800), avanza con nuevas imputaciones. Por un lado, el primo de la víctima quedó acusado de ser el autor del ataque que terminó con su vida. Por otro, una pareja fue imputada por usura agravada, en relación con un préstamo que Giménez habría tomado y que habría generado intimidaciones y exigencias para su devolución.

La fiscal Paula Barros señaló que, por ahora, no hay pruebas periciales que configuren un encargo directo de homicidio entre los prestamistas y el primo. No obstante, la investigación continúa abierta y la posibilidad de conexiones entre ambos frentes permanece bajo análisis.

En los primeros movimientos del expediente, la fiscal describió que la deuda de Giménez con prestamistas rondaba los 400 mil pesos y que existía un reclamo de devolver el doble. A raíz de esa línea, se identificó a la pareja imputada por prácticas de préstamos con intereses notablemente desproporcionados, dentro de un esquema que exhibiría habitualidad.

Sobre el uso de cámaras del sistema Lince, la fiscal indicó que se registró la llegada del acusado identificado como Paulo A. a la casa de la víctima entre las 6:00 y las 6:11 del sábado 26, en una bicicleta y con una mochila y casco. Poco después se retiró sin la campera y con un objeto oscuro. Luego se dirigió a su domicilio en Cervantes al 700, en Villa Gobernador Gálvez, donde fue detenido el 10 de octubre. A partir de esos datos, surgió la identificación de que se trataba del primo de Giménez. Testimonios aportaron que la víctima le habría pedido en al menos uno o dos meses previos que no se acercara, aunque la motivación permanece sin esclarecer.

Barros aclaró que, a pesar de esas imputaciones, no está descartada la posibilidad de una conexión entre el primo y los prestamistas, quienes también fueron llevados a audiencia; sin embargo, las pericias aún no aportaron un encargo real de homicidio entre esos dos grupos.

El juez Federico Rebola dispuso la prisión preventiva por el plazo de ley para el primo, y la mantenimiento de la prisión por seis meses para los otros dos involucrados, a fin de continuar la investigación.

Entre los imputados por usura, Germán C. y Stella Maris P. quedaron señalados por actuar de forma conjunta, coordinada y con distribución de funciones para otorgar préstamos a diversas personas, cobrando intereses y condiciones que serían claramente desproporcionados respecto de los montos prestados, aprovechándose de la vulnerabilidad económica de los solicitantes.

El hombre involucrado forma parte de la Unidad 6 de Rosario, donde cumpliría tareas de administración, organización, registro y seguimiento de los préstamos. La fiscalía indicó que la pesquisa continúa para determinar si existen otros vínculos o responsabilidades vinculadas al hecho principal.