En Colombia, la nube dejó de ser un simple almacén de fotos y recuerdos para convertirse en un depósito que mezcla información personal con documentos sensibles de estudios y trabajo. Un relevamiento de Kaspersky indica que 69% de los colombianos guarda allí archivos vinculados a su labor, universidad o colegio, y que 31% admite conservar información relevante o confidencial en esos servicios.
Asimismo, la experiencia digital de gran parte de la población está vinculada a contenidos del teléfono en la nube: 78% de los usuarios reporta almacenar en ese entorno fotografías, contactos y chats provenientes de sus dispositivos móviles. Esta concentración de datos personales, académicos y laborales en un único lugar eleva la atención en materia de seguridad: una intrusión en una cuenta podría exponer información que va más allá de la esfera personal e impactar a empresas, instituciones educativas y otras personas.
Carolina Mojica, gerente de Productos al Consumidor para NOLA y SOLA en Kaspersky, describe la tendencia como un avance natural: la nube facilita la gestión de la vida digital, pero concentra cada vez más información que antes quedaba dispersa entre varios dispositivos. Además, afirma que esa centralización cambia la magnitud del riesgo: cuando se guardan documentos laborales, académicos o confidenciales, la protección de la cuenta ya no es solo un tema individual, porque esos archivos pueden contener datos de empresas, colegas, clientes o familiares.
Por ello, desde Kaspersky señalan la necesidad de revisar periódicamente qué se almacena y de limitar el acceso a archivos sensibles, al tiempo que se refuerza la seguridad de las cuentas usadas para guardar esa información. Entre las recomendaciones prácticas, mencionan revisar con regularidad qué información se mantiene en la nube para evitar guardar documentos confidenciales o archivos que ya no sean necesarios y eliminar contenido superfluo.
En la práctica, la nube se presenta como un servicio de almacenamiento remoto donde conviven imágenes, contactos, conversaciones y documentos de trabajo o estudio. Ante un posible acceso no autorizado, el daño puede afectar no solo al usuario, sino también a empresas, instituciones educativas o terceros cuyos datos también residen en esas cuentas.



