Elon Musk volvió a los focos con un nuevo prototipo: el Roadster, un vehículo descrito como capaz de volar gracias a un sistema de propulsión. La exhibición tuvo lugar en Texas y se transmitió en vivo desde la cuenta oficial de Tesla en X, donde se mostró al coche elevándose brevemente del suelo.

Durante la demostración, el Roadster avanzó de forma autónoma por una rampa empinada, se despegó de manera controlada, dio una vuelta sobre su eje impulsado por los motores de aire y terminó aterrizando en sus ruedas, sin ocupantes a bordo. En su intervención, Musk sostuvo que “los autos voladores son reales”; no obstante, aclaró que el éxito del proyecto no está garantizado para este modelo.

El CEO de Tesla destacó la tecnología de propulsión empleada y atribuyó el desarrollo a una colaboración entre lo que él describe como las mejores compañías de vehículos y aeroespaciales del mundo. Aun así, dejó en claro que, si bien la idea existe, su viabilidad práctica dependerá de numerosos factores.

Sobre el horizonte temporal, Musk estimó que 2028 podría marcar el inicio de la producción, a pesar de que otras líneas de Tesla y SpaceX han mostrado atrasos que se remontan a varios años. El Roadster, enfatizó, “no es necesariamente un vehículo óptimo en cuanto a seguridad”, pero adelantó que finalmente será un automóvil disponible en las carreteras, aunque podría haber restricciones según cada jurisdicción.

La presentación del Roadster había sufrido varias postergaciones y era esperada desde hacía cerca de una década. En la web de Tesla ya se ofrecen reservas para dos variantes: Roadster “Performance” y Roadster “Thrust”, las cuales incorporan motores mejorados; no se comunicó el precio final.

Como contexto histórico, se recuerda que Glenn Curtiss inició en 1917 el intento de crear un automóvil volador, y que solo en años recientes los proyectos comenzaron a tomarse en serio gracias a avances en motores eléctricos y baterías de alto rendimiento.