El Tribunal Oral Federal 5 empezará a juzgar este viernes a Cristina Kirchner y a su hijo Máximo Kirchner por presunta lavado de dinero y asociación ilícita, dentro de las causas Hotesur y Los Sauces. Los acusados serán juzgados por los jueces José Michilini, Adriana Paliotti y Fernando Machado Pelloni, con Diego Velasco como fiscal. Cristina Kirchner continúa con prisión domiciliaria en relación con el caso Vialidad, y Máximo Kirchner afronta por primera vez un proceso en su contra.

Antes de comenzar, la Cámara Federal de Casación Penal evalúa la posibilidad de unificar los expedientes de Hotesur y Los Sauces, que hasta ahora estaban separados por decisión del tribunal oral en septiembre pasado. De prosperar la reunificación, los juicios podrían realizarse de forma simultánea.

En la exposición de la acusación, el fiscal Mario Villar resume la ruta delictiva que, a su juicio, implicó a 19 imputados. Según la fiscalía, una cadena de operaciones movía dinero desde el Estado hacia firmas vinculadas a Lázaro Báez y al Grupo Indalo, para luego ingresar como alquileres a Hotesur SA y a Los Sauces SA, y terminar en las cuentas de los componentes de la familia presidencial. De este modo, fondos públicos adoptarían apariencia de ingresos legítimos.

La acusación indica que, dentro de cada grupo empresarial, el dinero se direccionaba a una sociedad “puente” con escasa actividad, pero que era la que firmaba los contratos con los Kirchner. Estas compañías gestionaban alquileres de hoteles y departamentos vinculados a Hotesur y Los Sauces, y el pago llegaba como canon locativo, respaldado por factura y contrato.

El retorno del dinero al entorno familiar ocurría cuando Hotesur y Los Sauces trasladaban esos fondos a los socios, ya sea como retiros, honorarios, sueldos o gastos personales. Para los fiscales, el alquiler constituye el mecanismo que da una explicación legal a un origen inicialmente estatal.

La acusación sostiene que, entre el 8 de mayo de 2003 y el 14 de diciembre de 2016 funcionó una asociación ilícita con roles definidos, presuntamente encabezada por Néstor y Cristina Kirchner, con Máximo Kirchner como organizador, acompañado por otros implicados como Julio De Vido y José López, y vinculados a Báez y López de intereses del Grupo Indalo.