En la provincia de Santa Cruz funcionan cuatro hoteles vinculados a la familia Kirchner: Alto Calafate y Las Dunas siguen abiertos en El Calafate, mientras que Los Sauces, un establecimiento boutique, permanece cerrado desde hace aproximadamente diez años. El cuarto inmueble es La Aldea de El Chaltén, ubicado en El Chaltén a unos 230 kilómetros de la ciudad, que también tiene el cierre registrado hace una década pero está ocupado desde 2022, a pesar de órdenes de desalojo.
Más allá de su rol mercantil, estas propiedades ocupan un lugar destacado en las investigaciones sobre dos causas judiciales conocidas como Hotesur y Los Sauces, en las que Cristina Kirchner y su hijo Máximo Kirchner figuran como presuntas integrantes de una estructura ilícita y de lavado de dinero. La Cámara Federal de Casación Penal podría definir si ambas causas se unen para un único juicio.
Alto Calafate, ubicado a la entrada de la ciudad y con vistas al lago Argentino y la cordillera, es propiedad de Hotesur SA. A pesar de las denuncias y de las causas que las rodean desde 2013, el hotel mantuvo su operación abierta de forma constante. Durante años estuvo bajo intervención judicial; en 2022 la administración volvió a ser gestionada por la familia Kirchner, quien lo alquila a Idea SA, sociedad cuyo titular es Osvaldo Sanfelice, antiguo asesor inmobiliario de Néstor Kirchner. Sanfelice figura como presidente del directorio de la empresa con la última acta publicada en enero de 2024 y vigente.
En el marco de las investigaciones, Sanfelice figura entre once imputados de forma concurrente en Hotesur y Los Sauces. La Fiscalía lo señala como una pieza clave de la estructura, desempeñándose como directivo, accionista, empleado o apoderado en varias firmas vinculadas al grupo, y participando activamente en la compra, alquiler y gestión de inmuebles asociadas a Kirchner.
Sobre quién se hospeda en Alto Calafate, las agencias que operan allí indican que los huéspedes priorizan la calidad del servicio por encima de la identidad de los dueños. Quieren una suite elegante y acceden a un conjunto de amenities: spa con dos piscinas climatizadas con vistas al lago, además de una carta de bar y un menú destacada, con platos como cordero patagónico y cócteles variados, aspectos que sostienen su categoría de cuatro estrellas.
El costo para próximas noches, según plataformas de reserva, propone una habitación estándar en base doble alrededor de US$225 por noche, con opciones de mayor precio para suites de diseño con vistas al lago, que pueden superar los US$380 o US$400 en determinadas condiciones.



