Buenos Aires, 18 de octubre (NA). El jefe de Gabinete, Diego Santilli, sostuvo que Milei volvería a imponerse en las urnas, tanto con la PASO como sin ella, y afirmó que, si se convocaran elecciones esta semana, la gente lo votaría de nuevo. En una entrevista concedida a LN+, añadió que, en una eventual elección dominical, Milei vencería a todos.
Santilli explicó que, desde su visión, ya se demostró que el gobierno puede avanzar pese a las críticas y que la Ley Bases salió pese a las dudas, al igual que la reforma electoral, la cual, aseguró, contará con el respaldo de los gobernadores porque responde a lo que la sociedad demanda. Sobre las primarias, insistió en que el oficialismo no condiciona sus expectativas electorales a cambios en el sistema.
Referente a la reforma electoral, el funcionario afirmó que su objetivo es simplificar el calendario electoral y disminuir el gasto público. Aclaró que no se persigue eliminar las PASO por completo, sino beneficiar a la ciudadanía, evitando que los argentinos deban votar seis veces al año y que se gasten unos 200 millones de dólares en una PASO.
Santilli recordó que Milei planteó la eliminación de las primarias antes de asumir y destacó la implementación de la boleta única como uno de los compromisos cumplidos por el gobierno. Expresó confianza en que el oficialismo obtendrá los apoyos necesarios para avanzar con las modificaciones y afirmó que la reforma electoral va a salir, con la posibilidad de eliminar o suspender las PASO.
En cuanto a la interna del peronismo, el jefe de Gabinete expresó escepticismo sobre que los principales dirigentes permanezcan separados cuando llegue el momento de definir candidaturas, asegurando que es probable que terminen unidos. También cuestionó a Axel Kicillof, a quien le atribuyó que “lo que le quedó grande a la provincia” fue la gestión, luego de señalar deficiencias en la seguridad bonaerense, la poca adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y ciertas políticas provinciales orientadas a impulsar inversiones.
Finalmente, indicó por qué los gobernadores deberían preocuparse ante un eventual triunfo presidencial de Kicillof en 2027, y reiteró su postura sobre la necesidad de avanzar con las reformas para evitar una dispersión de esfuerzos y recursos.



