Es miércoles a las 6:45 de la mañana, en la ciudad de Buenos Aires, y bajo el frío propio de octubre, Patricia Bullrich sale de su casa en Palermo para un desafío que se aparta de la arena política: una práctica de tenis con un entrenador privado.

“A esta altura del partido hay que cuidar el equipo”, respondió la jefa del bloque de senadores libertarios con un dejo de ironía cuando le preguntaron por su nuevo hobby. La rutina la mantiene tres veces por semana, muy temprano y antes de iniciar su jornada en la Cámara alta.

Según quienes la rodean, Bullrich encara el deporte como una novata aplicada: aprende con un profesor particular los fundamentos del tenis. Sus amigos la notan entusiasmada con la disciplina, que combina condición física con un desafío mental importante.

El entrenamiento le sirve para atravesar semanas de alta tensión con la oposición, tanto dentro como fuera del Congreso, y para sostener su estrategia de diferenciación frente a determinadas medidas del Gobierno. En ese marco, circulan versiones sobre una posible candidatura para 2027, ya sea para ocupar la Presidencia o la Vicepresidencia, que inquietan a Karina Milei y a los responsables de la estrategia electoral libertaria. En esos ámbitos, muchos apuntan a impulsar al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, como la fórmula presidencial.

“Está viendo el panorama, pero no descarta nada”, aseguró una amiga que hace tiempo no veía y con quien Bullrich compartió una charla recientemente.

Del lado del Gobierno, remarcan que las posturas críticas de la exministra de Seguridad no gozan de la simpatía del karinismo, aunque reconocen su sinceridad y aseguran que, si al Presidente no le molesta, nadie le va a responder. Muestra de ello es el cruce público de Bullrich con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, al que ha señalado en distintas ocasiones como foco de sus reclamos, incluso tras lo ocurrido hace diez días en la quinta de Olivos.

En otro registro, el diputado libertario por Jujuy, Manuel Quintar, volvió a llamar la atención. Esta vez no por su Tesla de última generación, sino por arribar en un helicóptero amarillo con el lema Milei 2027 y un león plasmado en la aeronave, que llegó durante una competencia de motocross en su provincia, generando conversación entre los presentes.

Con estas piezas en juego, el tablero libertario continúa moviéndose, entre entrenamientos, diálogos económicos y la expectativa de un salto electoral en 2027.