La dinámica de la semana combinó tensiones internacionales y maniobras en el plano legislativo, revelando las dificultades de avanzar la agenda oficial sin ceder terreno en temas clave. Por un lado, la estrategia de confrontación y el pulso para mantener la centralidad del Gobierno; por otro, concesiones y retrocesos que funcionan como defensas ante derrotas relevantes, mientras la economía continúa en números rojos.
Las imágenes tomadas en España mostraron a un presidente que adoptó un perfil más desafiante y áspero con la prensa, en claro contraste con la postura más contenida observada en el desarrollo de las sesiones en el Congreso. En Madrid, esa actitud contrastó con el tono que prevalecía en el recinto parlamentario, donde las escenas transcurrieron con mayor contención”.
En la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien actúa como secretario del bloque vinculado a la diputada Karina, debió hacer renuncias necesarias para evitar derrotas costosas. Aun así, logró avances limitados tras concesiones en dos proyectos: la inviolabilidad de la propiedad privada y las cuestiones vinculadas a discapacidad.
Otros temas continuaron mostrando la complejidad de la arquitectura legislativa del oficialismo. La reimposición de restricciones para la compra de tierras por extranjeros no residentes, heredadas de la ley de 2011 impulsada durante el kirchnerismo, junto con la eliminación de límites extremos a la actualización de aportes para personas con discapacidad y el envío a comisión de un proyecto oficialista sobre la situación de las personas endeudadas y en mora, evidencian límites prácticos y costos políticos para la agenda oficial.
Aunque desde el oficialismo se intentó presentar estos resultados como victorias legislativas, las versiones finales distan de las propuestas originales —tanto la desregulación de tierras como la iniciativa sobre discapacidad— y se encuadran dentro de los contornos del presupuesto previsto para 2027.
La señal más contundente de las tensiones internas llega con un aviso de endurecimiento para los debates venideros, supuestamente elaborado en las filas del bloque que respalda al kirchnerismo. Según colaboradores del Gobierno, tras mostrar cierto pragmatismo en discapacidad —un tema sensible—, se planea avanzar con fuerza en universidades, presupuesto y reforma política, sin ceder en gran medida. En ese marco, se mencionó la posibilidad de avanzar con el presupuesto tal como fue propuesto por Toto Caputo y la reforma política impulsada desde el Ejecutivo, o enfrentarse a un escenario sin acuerdos.



