La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se refirió este domingo a los incidentes ocurridos el jueves pasado durante la Quinta Marcha Federal Universitaria frente al Congreso, que dejó 31 personas detenidas. La funcionaria indicó que su cartera está recopilando material audiovisual para presentar denuncias y que esperan la respuesta de la Justicia.

Además, Monteoliva habló sobre la prevista visita del Papa León XIV a la Argentina, y afirmó que espera que se concrete.

En relación con los hechos, aseguró que los choques estuvieron protagonizados por grupos violentos clásicos, calificándolos como facciones y agrupaciones minoritarias, ya que no todas las agrupaciones que participaron en la marcha recurrieron a la violencia. Señaló que entre 200 y 300 individuos manifestaron conductas violentas durante todo el tramo, buscando desestabilizar y generar caos, y que atentan contra el orden.

La ministra sostuvo que esos colectivos buscan “prender fuego lo que tengan a mano” y que, desde el ministerio, ya se trabaja en la recopilación de las imágenes. Añadió que, para ellos, un operativo de esa magnitud no concluye al desalojar la plaza, sino que continúa con el análisis de las grabaciones aportadas por los medios para judicializarlas, identificar a quienes cometieron actos violentos y proceder con denuncias y detenciones.

En ese marco, Monteoliva afirmó que la Justicia debe acompañar al ministerio contestando el material remitido. Aclaró que, en los disturbios del jueves, no hubo delito de resistencia a la autoridad, sino hechos de sedición y terrorismo. Puso como ejemplo la planificación en domicilio de un artefacto explosivo para subrayar que, en su interpretación, atentar contra el orden institucional no corresponde a mera resistencia, y sostuvo la necesidad de dejarlo claro.

La ministra indicó que ocho agentes de las fuerzas federales resultaron lesionados de forma severa durante la manifestación. Subrayó que se mantiene una coordinación permanente para enfrentar a grupos violentos, en un operativo conjunto con la Ciudad en un comando unificado. Aseguró que estos hechos y sus responsables deben estar privados de la libertad y afirmó que nadie tiene vedado el derecho a manifestarse, siempre que no se perjudique la vida de otros ni se genere violencia.

Sobre el balance del evento, Monteoliva afirmó que la movilización no fue extremadamente masiva, estimando una concurrencia de entre 10.000 y 12.000 personas. Señaló que otras marchas resultaron más concurridas y cuestionó la procedencia de algunas unidades de micros que llegaron al lugar, indicando que no todos correspondían a estudiantes universitarios.

Entre otros temas, la ministra hizo referencia a la visita papal y a su eventual realización en la segunda semana de noviembre, un tema que había sido puesto en duda por distintos actores.