A pesar de recortes en varias áreas del aparato estatal, Defensa y Seguridad no quedaron fuera del plan de ajuste. Bajo la gestión de Javier Milei, el gobierno decidió avanzar con un reequipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas, buscando recuperar operatividad y fortalecer alianzas geopolíticas.
Desde la asunción de La Libertad Avanza (LLA), se lanzó la mayor renovación militar en décadas, con compras que abarcan cazas F-16, blindados Stryker, helicópteros, camiones Unimog y aviones de patrulla para la Aviación Naval. En el Ejecutivo sostienen que estas adquisiciones apuntan a reposicionar a Argentina en el concierto internacional y a alinear al país con Occidente.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, subrayó en un video la incorporación de los F-16 como parte de un proceso de modernización orientado al futuro y al crecimiento del país, destacando que las Fuerzas Armadas deben contar con más capacidades, preparación y medios para defender la soberanía y los intereses estratégicos.
En el marco de Seguridad, también aumentaron las compras para las fuerzas federales, abarcando pistolas 9 mm y semiautomáticas, escopetas y chalecos antibalas, entre otros insumos gestionados bajo la órbita de la ministra Alejandra Monteoliva.
Según el análisis de la Unidad de Datos, y a partir de los registros publicados en Comprar.gob.ar y el Sistema de Contrataciones Electrónicas (SCE), hasta agosto de este año el gasto total en armamentos, equipos militares y de seguridad asciende a USD 445,0 millones. La cifra integra compras en dólares y en pesos, convertidas al valor promedio anual correspondiente. Adicionalmente, Infobae incorporó acuerdos firmados con otros países para la adquisición de equipamiento pesado, de combate y aeronaves.
Desglosado por año, el registro muestra: en 2024, USD 357,8 millones; en 2025, USD 59,4 millones; y en los primeros siete meses de 2026, USD 27,8 millones. El análisis especifica que no se contabilizan aquí compras de textiles, herramientas, fármacos, informática, ferretería ni servicios de mantenimiento, ni otros ítems no vinculados a armamentos o a equipamiento de seguridad.
Entre las iniciativas figura también la realización de acuerdos internacionales para la compra de equipamiento pesado y aeronaves, cuyo detalle no siempre se comunicó de forma desglosada en el informe público.



