El presidente argentino Javier Milei se refirió a las movilizaciones que sacuden Francia este sábado 17 de octubre, con participación de chalecos amarillos, estudiantes de secundaria y universitarios, agricultores y sindicatos, que se manifestaron contra el costo de vida. Desde sus redes, el mandatario señaló que la situación en Europa no sorprende y la vinculó con lo dicho en su intervención en el Foro de Davos de 2024, a la que atribuyó críticas duras por parte de analistas, políticos y periodistas. Afirmó que esas críticas responden, en su lectura, a una combinación de déficits intelectuales y ceguera ideológica, y dejó entrever que no espera reconocimiento por haber acertado.

Además, Milei compartió un fragmento de su discurso en Davos en el que advirtió sobre un supuesto riesgo para Occidente. En ese pasaje, sostuvo que las élites que deben defender los valores occidentales se dejan llevar por visiones que conducen al socialismo y a la pobreza; afirmó que, en las últimas décadas, motivados por deseos altruistas o por pertenecer a una élite, los líderes mundiales abandonaron la defensa de la libertad en favor de versiones del colectivismo. Atribuyó a esos experimentos la imposibilidad de resolver los problemas de la gente y, en su lugar, su presunta generación de más dificultades.

La mención llega en un momento de fuerte tensión social en Francia: además de París, se reportaron tomas de alcaldías en Marsella, Lille y Limoges, la oficina de turismo incendiada en Lyon y una manifestación espontánea que se acercó a unos 150 metros del Elíseo y ocupó parcialmente los Campos Elíseos. Las autoridades informaron 855 detenciones, cifra récord, y 60 agentes resultaron heridos. El presidente Emmanuel Macron prometió que los responsables serán perseguidos y castigados.

El movimiento, nacido en septiembre en redes a partir de la iniciativa de una nueva generación de chalecos amarillos, fue ganando apoyo entre sindicatos y agrupaciones de diversos sectores, como la CGT, Solidaires y la Confederación Agrícola, sumando también colectivos estudiantiles y de educación superior, la Coordinación Rural, manifestaciones por el clima y la intersindical de conductores de VTC, además de recibir el visto bueno de formaciones de izquierda como La Francia Insoumise.