El titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se refirió este jueves a los hechos ocurridos en las cercanías del Congreso durante la quinta marcha universitaria. Según su visión, los manifestantes violentos intentaron desestabilizar al gobierno de Javier Milei y provocar un clima de caos político en un contexto preelectoral.

En declaraciones a A24, subrayó que la finalidad de esos actos fue dañar y generar inestabilidad, en pleno tramo previo a las próximas elecciones. Menem indicó que le causó indignación la violencia observada en la calle y afirmó que no le sorprende, dado lo que percibe como un dinámica similar también en la Cámara de Diputados. Añadió que no escuchó a ningún diputado explicar de qué manera se podría ayudar a la gente al cuestionar el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23.

La crítica llegó tras una sesión frustrada, en la que la oposición no logró reunir quórum para intentar vencer el decreto. Sobre la Ley de Financiamiento Universitario y la postura oficial de no acatar todavía el fallo de la Corte Suprema, el presidente de la Cámara afirmó que el Ejecutivo cumplió y pagó. Aseguró, además, que no se explicó claramente el método de pago y acusó al gobierno de escudarse detrás de la Universidad Pública.

En su lectura, no estarían en contra de la Universidad Pública, pero sostuvo que el Gobierno no ofrece propuestas contundentes y dejó al país en condiciones precarias. A modo de crítica, afirmó que, para captar votos, algunos actores recurren a la violencia y a la confrontación.

Por último, señaló que la marcha no fue una muestra de apoyo masivo, justamente porque estuvo marcada por la violencia: según su relato, la calle fue destruida, se utilizaron bulones, se dañaron bancos y baldosas. En su interpretación, estas conductas no representan la manera adecuada de manifestarse.