La dirigencia del peronismo reunió este sábado a sus principales figuras para avanzar en una estrategia que impida otra suspensión de las PASO y para fijar una posición común ante el proyecto de Presupuesto 2027 que envió el presidente Milei al Congreso. En la cita participaron Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, junto a los gobernadores del espacio y otros dirigentes relevantes. La convocatoria estuvo a cargo de los jefes de los bloques legislativos, José Mayans y Germán Martínez, que buscan coordinar las posturas con los mandatarios provinciales y las principales figuras del peronismo. Este fue el segundo encuentro de este tipo desde las elecciones legislativas de 2025, pero con énfasis en definir decisiones parlamentarias concretas.

La discusión sobre las PASO adquiere especial relevancia ante las diferencias que atraviesan las distintas corrientes de cara a 2027. Aunque persiste el consenso de mantener ese mecanismo para definir candidaturas, aún no hay un acuerdo sobre el liderazgo y el lugar de cada sector en la futura estructura electoral. Para Kicillof, que avanza en su proyección presidencial, las primarias podrían convertirse en una alternativa para competir sin depender de un acuerdo previo con el kirchnerismo.

El encuentro también pone a prueba la capacidad de las distintas facciones para articular posiciones en el Congreso. En lo que respecta al Presupuesto 2027, aparecen los intereses de los gobernadores y la necesidad de construir una estrategia parlamentaria que permita enfrentar eventuales iniciativas oficialistas, al tiempo que la continuidad de las PASO exige definir una línea unificada que supere las diferencias internas. En definitiva, se requieren acuerdos que crucen las disputas por candidaturas y que, a la fecha, el PJ no ha logrado consolidar en una postura común.

En el primer encuentro, participaron Kicillof, Massa, Máximo Kirchner, los gobernadores Quintela, Insfrán, Ziliotto y Melella, además del senador Gerardo Zamora y los titulares de los bloques. Aunque la reunión transcurrió sin tensiones relevantes y logró contener momentáneamente las diferencias, no logró recomponer por completo la convivencia entre los principales referentes.

Las divergencias quedaron a luz el 17 de octubre, cuando cada sector organizó por separado su conmemoración del Día de la Lealtad peronista, sin una celebración única. La falta de diálogo directo entre Kicillof, Cristina Kirchner y Máximo Kirchner se mantiene como uno de los mayores obstáculos para lograr acuerdos políticos más amplios, aunque no impide que compartan la necesidad de sostener las primarias.

En este contexto, Massa mantiene un rol de articulador entre las distintas corrientes. El exministro de Economía continúa en contacto frecuente con el kirchnerismo y con Kicillof, y en las últimas semanas volvió a reunirse con Cristina Kirchner en San José 1111. Estas reuniones se inscriben en su labor de puente entre las diferentes facciones del peronismo.