Alemania dio un paso clave en materia de previsión social al presentar una pensión de inicio temprano destinada a niños a partir de seis años. El Bundestag aprobó el 16 de octubre un proyecto de ley que establece aportes estatales periódicos de 10 euros por mes hasta cumplir 18 años.
La medida alcanzaría a los menores nacidos a partir de 2020, siempre que sus tutores legales soliciten el beneficio. Aún resta la aprobación del Bundesrat para que el texto se convierta en ley definitiva.
Funciona mediante depósitos estatales en una cuenta a nombre del menor, administrados por una entidad gestora que invertirá el capital hasta alcanzar la mayoría de edad. Según la agencia EFE, cada niño recibirá 10 euros mensuales durante 12 años, iniciando la cobertura cuando cumpla seis años y finalizando al cumplir 18.
El objetivo es promover el ahorro privado para la jubilación desde la infancia. Al cumplir 18, el dinero pasa al sistema privado de previsión jubilatoria, con ventajas fiscales para quienes mantengan el capital destinado a ese objetivo.
El diputado socialdemócrata Michael Thews defendió la iniciativa ante el Bundestag, señalando que se trata de una “decisión histórica” y que el programa podría ayudar a muchos a contar con un plan decente de ahorro para la jubilación. Thews vinculó la propuesta con el fortalecimiento del ahorro privado en Alemania.
El capital tendrá uso exclusivo: no habrá retiros anticipados ni utilización para otros fines antes de la jubilación. La aportación estatal sumaría 1.440 euros por niño al llegar a la mayoría de edad (10 euros mensuales durante 12 años). No obstante, el Ministerio de Finanzas calculó que ese fondo podría crecer hasta unos 53.000 euros a los 65 años, asumiendo una rentabilidad anual del 7% y sin nuevos aportes.
Las proyecciones dependen de que el dinero permanezca invertido a largo plazo y de la evolución de las inversiones, así como de las aportaciones que realicen las familias. También se contempla la posibilidad de que los padres sumen dinero adicional a las cuentas de sus hijos, lo que podría aumentar el monto disponible para la jubilación.
Asimismo, se planteó una segunda vía: si, a partir de los 18 años, los beneficiarios continúan aportando 10 euros mensuales, podrían recibir unos 200 euros extra por mes al jubilarse. Thews afirmó que este escenario podría marcar una diferencia, dependiendo de la regularidad de las aportaciones y del rendimiento de las inversiones.
La propuesta también abrió un debate sobre la desigualdad entre hogares, ya que la capacidad de los padres para aportar fondos extras podría variar notablemente según la situación económica de cada familia. Si bien se fija un piso común para todos los menores que ingresen al programa, las condiciones familiares podrían influir significativamente en el resultado final.



