El Gran Premio de Singapur, disputado en el circuito callejero de Marina Bay, dejó un saldo negativo para Alpine: la escudería francesa no sumó puntos y tuvo que lidiar con fallas mecánicas que provocaron el abandono de Franco Colapinto, complicando el panorama para lo que resta de la temporada.

Al cierre de la triple fecha, Steve Nielsen, director deportivo del equipo, indicó la necesidad de diagnosticar y corregir de forma inmediata las fallas de fiabilidad que afectaron al conjunto durante el fin de semana.

Al hacer la evaluación del rendimiento en Singapur, Nielsen reconoció la frustración por la falta de puntos y admitió que el resultado no refleja el potencial del coche. A la vez, destacó que el ritmo del auto siguió siendo competitivo en la mayoría de los trazados y que el equipo mantiene la esperanza de luchar por resultados positivos en las próximas competencias.

Aunque la posición en la clasificación global no es favorable, el dirigente remarcó que la base del rendimiento fue sólida en varias pistas, lo que alimenta la confianza para el tramo restante del calendario. El objetivo es sumar puntos y achicar la brecha con los rivales, trabajando con una mentalidad positiva de cara a las citas que quedan.

El retiro de Colapinto disparó las alarmas dentro de Alpine. Tras una racha de consistencia en las pruebas previas, los problemas técnicos en Singapur obligaron a priorizar la investigación de las causas detrás de las detenciones en pista.

Nielsen subrayó la urgencia de resolver estos fallos para garantizar que ambos pilotos cuenten con las herramientas necesarias para pelear por puntos en las próximas carreras. Además de seguir empujando desarrollos para mejorar el rendimiento de los autos, afirmó que es crucial recuperar el control de la fiabilidad para mantener a los dos monoplazas en la pelea por puntuación.