La Presidents Cup, que este domingo quedó 17-13 a favor de Estados Unidos frente al equipo Internacional, dejó también un ejemplo de deportividad en Medinah Country Club, Illinois. En un duelo individual, el estadounidense Scottie Scheffler —líder del ranking mundial— llamó la atención por un gesto fuera de lo común frente a Nicolás Echavarría, debutante en la competencia.
Todo comenzó en el hoyo 14. Echavarría iba a ejecutar su salida cuando desde las graderías alguien alentó al estadounidense y la voz se hizo sentir detrás de las cuerdas. La distracción afectó el swing del colombiano, que terminó desviando la pelota hacia la derecha y dejó claro su malestar con el episodio.
Scheffler no miró hacia otro lado: giró la cabeza, señaló al sector de la tribuna y dejó en claro que ese tipo de aliento no tiene cabida dentro del negro del juego. Más allá de la mera reprimenda, el número 1 del mundo reforzó su postura de respeto en el desarrollo de la competencia.
Ya al finalizar la jornada, Scheffler ahondó en su explicación, subrayando que la distracción le pareció una dificultad significativa en un momento clave, dado el esfuerzo conjunto que implica llegar a esas instancias.
En ese mismo hoyo, Echavarría quedó con un intento de par de aproximadamente 10 metros para salvar el hoyo. Ante la posibilidad de convertir, Scheffler decidió concederle ese putt para empatar, gesto que fue recibido con aplausos y reconocimiento por su actitud.
La jugada llamó la atención por el contexto: pese a jugar ante su público, con Estados Unidos dominando el marcador, Scheffler optó por no sacar ventaja de una interrupción externa al juego. Luego de la contienda, el campeón del ranking afirmó que el respeto debe prevalecer en situaciones así, incluso cuando las circunstancias favorecen al rival.
La escena remite a uno de los momentos más recordados de fair play en el golf: Payne Stewart, en la Ryder Cup de 1999 en Brookline, concedió un par larguísimo a Colin Montgomerie cuando Estados Unidos ya aseguraba la victoria.
Nicolás Echavarría, por su parte, participó en la Presidents Cup por primera vez, tras no haber sido convocado en ediciones anteriores, lo que añade valor al gesto de Scheffler ante un debutante que enfrentaba su primer duelo de este calibre.



