El presidente Javier Milei encabezó este lunes un encuentro con los legisladores de La Libertad Avanza en la Casa Rosada, en lo que se perfila como una semana decisiva para la agenda legislativa oficialista. Entre los temas previstos figuran la presentación del Presupuesto 2027, la aprobación de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y el inicio del debate sobre la reforma electoral.
La convocatoria surgió con una semana de anticipación a través de los grupos de WhatsApp del bloque, y contó con la participación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encargada de coordinar las invitaciones. En la reunión estuvieron invitados 95 representantes de la Cámara de Diputados y 21 de la Cámara de Senadores.
La cita se inició a las 15:00 en el Salón Héroes de Malvinas, el mismo recinto utilizado en ocasiones anteriores para encuentros entre el jefe de Estado y su bancada. Al igual que en encuentros previos, los presentes llegaron con la expectativa de recibir una exposición conceptual sobre economía. Horas antes, durante una reunión de Gabinete, Milei había reafirmado la dirección de las políticas oficiales ante sus ministros, a quienes pidió no permitir que la coyuntura influya de forma negativa.
En la previa, varios legisladores habían comentado la posibilidad de recibir una lectura del libro La economía en una lección, de Henry Hazlitt, que habría sido entregado por el Presidente en la última convocatoria en Balcarce 50. Algunos ingresaron al edificio sosteniendo el volumen, como señal de la continuidad de esa práctica de enseñanza improvisada que Milei ha instaurado ante su tropa legislativa.
Las “clases magistrales” delante de la bancada se convirtieron en un rasgo recurrente en los meses recientes. La última ocurrió el 25 de agosto, cuando defendió la postura oficial sobre el aumento de la morosidad en las familias; aproximadamente un mes antes, había abordado la reforma de la carta orgánica del Banco Central.
Antes de ingresar a Balcarce 50, el diputado Lisandro Almirón comentó a los medios que esa semana sería clave para el Parlamento y que el bloque recibe con buen ánimo el debate profundo y el apoyo del Presidente hacia su trabajo.
En paralelo, se observó que, al ingresar, los legisladores pasaron por controles y dejaron sus teléfonos fuera del salón, mientras se acomodaban en el amplio recinto para la exposición, rodeados de cafetería y dulces. El operativo detalló también la instalación de un panel para impedir la visualización de la prensa acreditada.



