Un informe reciente del Mapa de la Deuda, elaborado por el Centro de Estudios para la Ciudad a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), indica que la refinanciación de deudas no reduce de forma notable la mora. En la población analizada, la mitad de las personas que renegociaron sus obligaciones continúa en la misma banda de morosidad, mientras que poco más de una tercera parte logró mejorar su situación. Esta actualización cubre la evolución de quienes renegociaron entre abril y agosto de 2026.
El relevamiento también contempla el mercado secundario, donde fideicomisos y otras entidades adquieren carteras de créditos impagos para gestionar su cobro, ya sea por vías extrajudiciales o judiciales.
Según Mariano Almeyda, director del Centro de Estudios para la Ciudad, la raíz del problema no reside principalmente en la posibilidad de refinanciar, sino en la capacidad de pagar con los ingresos disponibles. “El obstáculo central es la capacidad de pago a partir de lo que ingresa, más que la necesidad de refinanciar”, afirmó en diálogo con Infobae a la Tarde. Añadió que, incluso cuando se renegocia una cuota, si los ingresos no aumentan, sigue siendo difícil cancelar la deuda original.
La cuestión se agrava cuando una cuota renegociada debe afrontarse con los mismos recursos que antes no alcanzaban para cubrir la deuda. El informe señala que se puede refinanciar varias veces o una sola vez, pero siempre bajo la condición de no poder generar ingresos suficientes para cancelar lo adeudado.
Almeyda también cuestionó las condiciones financieras que pueden hacer que el capital adeudado se multiplique y quede fuera del alcance de las personas, un tema que forma parte del debate legislativo sobre posibles herramientas para regularizar los compromisos pendientes.
Entre los grupos más expuestos, el estudio destaca a menores de 26 años. En la provincia de Buenos Aires, la mora dentro de ese colectivo alcanza el 40% en algunas mediciones, mientras que el porcentaje de incumplimiento llega al 63% en deudas con cadenas comerciales. El autor del informe vincula estos números a la dificultad para conseguir empleo formal y a la insuficiencia de ingresos, además de mencionar el papel de las neobancos y fintechs en el acceso al crédito para los sectores más jóvenes. “Hoy el crédito se utiliza para cubrir necesidades básicas, como la comida”, subrayó.
El uso de préstamos para gastos diarios puede derivar en la acumulación de obligaciones cuando los recursos disponibles no alcanzan para cubrir vencimientos. En ese marco, el estudio advierte sobre el riesgo de endeudamiento circular, donde se toma un nuevo crédito para pagar otro, dentro de un sistema de acceso crediticio cada vez más complejo.



