Después de una etapa con tres derrotas de manera consecutiva, el entrenador Juan Pablo Vojvoda dijo que el equipo mostró alivio tras la victoria por 3-1 ante Sarmiento, que puso fin a una racha de siete partidos sin triunfos. Ahora, la atención está puesta en el clásico copero ante Boca, que se disputará el domingo en el estadio Gigante de Arroyito, en Rosario.
Para la Academia, 2026 se presenta como la única vía de escape para llegar a un torneo internacional en 2027, ya que la clasificación por la Tabla Anual luce muy adversa. En ese contexto, Milito ratificó el respaldo a Vojvoda tras una charla con el plantel en la que participaron los referentes.
El técnico cordobés añadió que el equipo debía adaptar su juego ante un rival que se plantó con líneas muy cerradas. Aclaró que la experiencia del grupo y el aliento de la gente fueron determinantes para sostener el plan en un encuentro complejo.
En cuanto a lo táctico, el entrenador explicó que la posibilidad de mantener o cambiar el dibujo depende de las lesiones. Partió de la idea de mantener un sistema de tres defensas, pero el equipo se acomodó a un 3-4-3 tras las bajas de Cannavo y Barinaga. El proceso de definición del esquema se dio entre lunes y martes, con trabajos de campo el miércoles y jueves para coordinar los movimientos defensivos. Ahora, por ser una semana más larga al jugar el domingo, es factible que recuperen algún músculo que arrastran.
Cannavo continúa con una molestia muscular en el recto anterior de la pierna derecha y su evolución será clave durante la semana; el cuerpo médico lo tiene casi al límite. Barinaga, que sufre un desgarro en la misma zona, no estará disponible. Sin un lateral derecho natural, Racing optó por un 3-4-3, con Matías Zaracho avanzando como volante por ese costado, mostrando mucha ida y vuelta y esfuerzo.
Si Cannavo no se recupera a tiempo, se mantendría el once que venció a Sarmiento. Vojvoda quedó satisfecho con el rendimiento de los jóvenes Mateo Martínez (18) y Gonzalo Escudero (19), que acompañaron a Marcos Rojo en la última línea, recibiendo el respaldo de los jugadores de mayor jerarquía. El entrenador destacó la solidez que mostraron y cómo eso generó respaldo para el equipo en un partido clave.
Entre las notas positivas, también se dejó atrás la sequía goleadora de Germán “Maravilla” Martínez: el delantero Celeste y Blanco volvió a convertir tras diez partidos sin festejar.



