ROSARIO. Los Juegos Suramericanos dejaron una postal inolvidable para el rugby argentino: la asistencia fue tan masiva que hubo que cerrar accesos y muchos aficionados se quedaron fuera intentando vivir la fiesta. Más allá del espectáculo, dos triunfos remarcaron un crecimiento sostenido del deporte en el país.

En la final masculina, los Pumas 7s vencieron 17-7 a Chile en la cancha sintética del Hipódromo Independencia. Fue una definición disputada, con nervios y errores no forzados que aprovecharon los chilenos, pero el equipo argentino logró el despegue a partir de un try de Santino Zangara y otro de Batac en la primera mitad. Marcos Moneta aseguró la tranquilidad con una anotación al inicio del segundo tiempo y, con ese golpe final, selló el resultado.

La competencia femenina respondió con una historia distinta: las Yaguaretés, sin Brasil en el torneo (el país ya tenía asegurada su clasificación a los Panamericanos de Lima 2027), levantaron el oro tras vencer a Colombia. En semifinales, Argentina había superado a las cafeteras 24-5; en la definición, el equipo nacional hizo una amplia diferencia y se impuso 33-5 frente a las colombianas, ratificando el salto que eligió este grupo en la temporada previa.

Antonela Reding (Entre Ríos), líder del equipo femenino, habló tras la coronación: destacó la emoción de lograr la primera dorada para la Argentina en Suramericanos y remarcó la confianza construida a partir de un calendario intenso y enfrentamientos con las mejores selecciones. “Es una alegría inmensa; haber podido competir y ganar en casa nos da mucho para afrontar la temporada”, señaló.

El repunte de estos dos equipos coincide con un gesto histórico para el rugby local: la última vez que los Pumas 7s disputaron un torneo oficial en la Argentina fue en el Sudamericano de Seven 2015, en Santa Fe. En Rosario, el magnetismo de estas selecciones dejó claro que el deporte está viviendo un momento de consolidación y proyección hacia el circuito mundial, con metas a corto y mediano plazo que incluyen volver a la elite y sostener el crecimiento de las disciplinas femeninas a nivel mundial.