La Argentina de Lionel Scaloni ya comenzó a sumar convocados para una tanda de amistosos programada para septiembre y octubre, el primer tramo de un ciclo que se abre tras la retirada de Lionel Messi y la derrota en la final del Mundial 2026 frente a España. En medio de esa transición, los futbolistas se interrogaban sobre la reconstrucción del equipo y la despedida del capitán, prevista para el 6 de octubre.

Nicolás Tagliafico, lateral del Lyon que viajó a Buenos Aires junto a Equi Fernández, Facundo Medina y Exequiel Palacios, destacó que la salida de Messi era previsible tras más de veinte años junto al capitán. Afirmó que, aunque resulta duro aceptar la realidad, hay que asimilarla, trabajar con foco en lo que viene y seguir creciendo. A su juicio, la ausencia del líder histórico será un golpe, pero el grupo debe mantener el hambre de siempre y avanzar con un proceso de renovación que debe convivir con la continuidad de la identidad del equipo. Sobre el tramo final de su propia carrera, el defensor afirmó que pretende disfrutar cada momento, ya que nunca se sabe cuándo terminará su ciclo. En cuanto a los rivales para las próximas series de amistosos, señaló que la jerarquía de los oponentes no es una novedad para el seleccionado y que, históricamente, se llega a instancias decisivas enfrentando a este tipo de rivalidad.

Alexis Mac Allister, otro de los referentes del vestuario, se refirió al adiós de Messi con mirada de gratitud y emoción. Valoró todo lo que el capitán aportó al equipo y anticipó que será una jornada cargada de sentimiento, además de un proceso distinto con la llegada de jóvenes que se integrarán. Contó que se enteró de la decisión mediante el comunicado oficial, y que, si bien sorprendió, el grupo debe entender que es momento de fortalecerse como equipo. Subrayó la importancia de asumir ese nuevo rol dentro del vestuario y de agradecer la huella de Messi, especialmente por su humildad y su influencia como líder dentro del grupo.

En resumen, la selección se prepara para un inicio de ciclo marcado por la despedida de Messi, la llegada de nuevos nombres y la necesidad de mantener la competitividad en un marco de renovación que ya se está implementando para sostener el nivel hacia el futuro.