La compañía Vicuña dio a conocer la adjudicación de las dos primeras secciones del Corredor Norte, la vía de acceso proyectada para su yacimiento de cobre, oro y plata en la Cordillera, que quedará totalmente dentro de San Juan. La unión transitoria de empresas (UTE) la componen Contreras Hermanos (fundada en 1947), Boetto y Buttigliengo Constructora (BBC) de Córdoba y la sanjuanina Construmin. Esta UTE se encargará de ejecutar las tramos A1 y A2, que suman 63,6 kilómetros entre Angualasto y Junta La Palca, con paso por Malimán y un bypass para Angualasto destinado a evitar el tránsito en el área urbana.

Estas secciones representan aproximadamente el 29% de los 220 kilómetros previstos para el corredor completo y tienen un plazo de ejecución estimado en 24 meses. La participación de Construmin en la UTE permite incorporar una base local al frente de obra, aunque la empresa no comunicó porcentajes de participación ni asignaciones específicas dentro del contrato.

La firma explicó que la UTE se conformó en el marco de las rondas de negocios que impulsó Vicuña para vincular a empresas sanjuaninas con contratistas de alcance nacional. Tras la convocatoria, la unión presentó una propuesta que fue evaluada en términos técnicos y económicos, tomando en cuenta la participación local como criterio de adjudicación.

La definición del Corredor Norte cobró especial relevancia tras un conflicto judicial entre San Juan y La Rioja en abril. La Rioja había restringido por 30 días la circulación de vehículos y maquinaria hacia Guandacol debido a cuestionamientos ambientales. En respuesta, Vicuña gestionó una alternativa de acceso y obtuvo una cautelar de la Justicia sanjuanina para garantizar la continuidad de sus operaciones.

La empresa aclaró que la implementación del Corredor Norte no implica abandonar la conexión con La Rioja. Aunque reducirá la dependencia de un único acceso sometido a dos jurisdicciones, aseguró que la vía por La Rioja continuará utilizándose a lo largo de toda la vida del proyecto.

Sobre la compañía, Vicuña opera con un RIGI aprobado por US$9,737 millones y es una sociedad integrada en partes iguales por la australiana BHP y la canadiense Lundin Mining para desarrollar los depósitos Josemaría, en San Juan, y Filo del Sol, en San Juan y la región chilena de Atacama. Para Filo del Sol, la firma anunció una campaña de exploración intensiva de alrededor de 55.500 metros.