El Ministerio de Economía llevó a cabo este viernes una licitación de deuda en pesos en la que adjudicó 8,41 billones de pesos, frente a vencimientos estimados en 8,13 billones. Con ello consiguió un rollover del 103,46% y un financiamiento neto de aproximadamente 281.000 millones de pesos. El total de ofertas dipositadas alcanzó 14,17 billones, de las cuales se asignó cerca del 59%.
La Secretaría de Finanzas ofertó un conjunto de tres instrumentos: una letra con vencimiento en noviembre que ofrece una tasa situada por encima de la inflación (2,07%), dos letras TAMAR y cuatro títulos en pesos atados a la evolución del dólar, todos con vencimiento antes de las elecciones de 2027.
En un comunicado, Finanzas detalló que recibió propuestas por 14,17 billones de pesos y adjudicó títulos por 8,41 billones, superior a los 8,13 billones que necesitaba cubrir. Según la autoridad, se obtuvo un rollover del 103,46% sobre los vencimientos del día.
Los papeles colocados en la subasta tienen maturities entre octubre próximo y julio de 2027. El Tesoro mantiene un calendario de subastas programadas dos veces al mes, orientadas a financiar vencimientos de deuda y a gestionar la liquidez en pesos dentro del sistema.
La próxima licitación de deuda en el mercado local está marcada para el 28 de septiembre. Un aspecto clave de la operación fue la preferencia por instrumentos de corto plazo, con vencimientos previos a las elecciones presidenciales de 2027. Esta estrategia de acortar la duración de la deuda permite ofrecer tasas menores frente a lo que exigiría el mercado para títulos de mayor extensión ante un eventual cambio de gobierno.
En las últimas emisiones, el Gobierno viene colocando deuda por encima de los vencimientos, lo que reduce la liquidez para apoyar la caída de la inflación, pero, según analistas, no logra un repunte claro de la actividad económica ni una mejora sostenida en la creación de empleo de calidad y el poder adquisitivo de los trabajadores.



