El entorno libertario encara los últimos meses del año con la intención de no encender rispideces en el Congreso y, al mismo tiempo, sumar victorias, pero reduciendo el perfil en lo inmediato. La oposición mostró cierto empuje, aunque no logra desatarse del apoyo de determinados gobernadores ni de los dos partidos que, por ahora, respaldan al oficialismo.

Mientras las bancadas opositoras persiguen reunir 15 diputados que les permitan ir con garantías a la sesión donde buscarían derogar el DNU 70/2023, el bloque libertario mantiene silencio y avanza con una agenda propia, priorizando temas según les convenga.

“Todavía no tienen el número para rechazarlo y hay un punto delicado con el decreto porque contiene varias leyes. Estamos esperando que el tiempo corra”, comentó un diputado libertario, quien señaló que hay que dejar que fluya la dinámica. “Tenemos nuestra propia agenda y hay que avanzar sin mirar lo de ellos, porque la llave para la oposición pasa por los gobernadores, y ahí es donde negocia la Casa Rosada”, agregó.

El oficialismo muestra señales de profesionalización, un rasgo que los libertarios habían bautizado como “casta” en otros momentos, y despliega una estrategia en la que el Ejecutivo maneja los vínculos con los gobernadores en ciertos temas, mientras los diputados se ocupan de ir a las comisiones y obstaculizar debates ajenos, para defender los temas de su interés cuando corresponde.

“Cada comisión llega con un dossier explicativo y argumentos para defender el texto. Se repite ese formato en todas las comisiones. Además, la instrucción fue que quien quiere hablar puede hacerlo en las comisiones, pero que en el recinto hay reglas diferentes; por eso muchos intervienen para justificar recortes”, indicó la misma fuente.

Paralelamente, avanzan en una agenda propia que hoy tiene como pilares la ley de Malvinas y el Presupuesto 2027. Sobre la primera, este miércoles volverán a reunirse en una comisión; la sesión anterior terminó con disturbios y no hay indicios de que la de esta semana sea distinta.

En cuanto al Presupuesto 2027, el oficialismo había previsto abrir el debate esta semana, pero no convocó a la comisión que dirige el diputado libertario Benegas Lynch. En este marco, algunos analistas señalan que Milei habría avanzado en la conversación con las provincias sobre la posibilidad de eliminar las PASO, pero no así en la discusión de ingresos y egresos del Estado nacional.

“Las obras siguen siendo el eje, y sumado a eso los gobernadores quieren saber con qué fondos contarán el año que viene”, dijo un diputado opositor que mantiene buen diálogo con su gobernador, aunque no responde institucionalmente a él.

Por ahora todo parece moverse dentro del juego de bloquear. El bloque libertario quiere que la oposición no pueda avanzar en el rechazo del DNU 70/2023 sin ceder en otros puntos, y mantiene la presión para que cualquier avance esté condicionado por acuerdos con provincias.