Shaun Hegarty, amigo y socio de Federico Martín Aramburu, declaró ante el Tribunal de lo Penal de París que, en las primeras horas del 19 de marzo de 2022, una discusión en la terraza del bar Le Mabillon desembocó en una persecución y en los disparos que terminaron con la vida del ex rugbyista argentino. Afirmó que Romain Bouvier y Loïk Le Priol actuaron contra Aramburu, quien salió del local desarmado tras una pelea que, a su criterio, duró entre 10 y 12 segundos.
Al iniciar su declaración, el testigo agradeció la posibilidad de testificar y comentó que llevaba más de cuatro años esperando estar ante la justicia. Describió una amistad iniciada en 2004, cuando ambos compartían puesto en el rugby, con Aramburu siendo cuatro años mayor y ya con una trayectoria consolidada. También eran socios de Esprit Basque, una agencia de eventos. Esa noche celebraban la posibilidad de trabajar juntos en la Copa Mundial de Rugby, un proyecto que para Aramburu era especialmente deseado.
Los dos se habían encontrado cerca de la medianoche en la Rue de la Soif, tras que Aramburu le comunicara novedades laborales positivas. “Nos abrazamos, nos besamos y seguimos entre amigos; vimos a gente conocida y hubo risas y cantos”, recordó. Tras terminar la velada, regresaban al hotel pero decidieron detenerse en Le Mabillon para tomar una última copa y comer algo.
En la terraza se situaron junto a una mesa donde estaban Romain Bouvier, Loïk Le Priol y Lyson R. El ambiente fue cordial al inicio; mantuvieron conversación y risas, e incluso clavearon entre preguntas sobre el origen de los presentes, cuando Bouvier señaló el suelo y afirmó: “Somos de aquí”.
La tensión aumentó cuando una persona de otra mesa se acercó para hablar con Bouvier y Le Priol. Hegarty afirmó que uno de ellos respondió de manera condescendiente, por lo que intervino para pedir que dejaran el tema: “Olvídalo, es inútil, dejalo en paz”. El testigo dijo haber sido informado de que habría insultos, aunque él no lo recuerda y no descarta haberlo hecho. “En ese momento, hablé con Aramburu; se levantó, yo seguía sentado; me rodeó con el brazo, me dio tres palmadas y me advirtió que tuviera cuidado, que sabía pelear y que venía de las fuerzas especiales”, recordó.
Un guardia de seguridad intervino y ordenó al hombre que volviera a sentarse. Hegarty pidió un cigarrillo para cambiar de tema, pagó la cuenta y se acercó a la esquina para esperar a Aramburu, pero lo vio volver sobre sus pasos y tirar de la capucha de Le Priol: “Ahí comenzó la primera pelea”. Describió el enfrentamiento como breve y áspero, con golpes entre los dos grupos que fueron contenidos por camareros y personal de seguridad.
El presidente del tribunal le preguntó cómo interpretaba ese gesto de Aramburu hacia Le Priol, a quien conocía casi desde hacía dos décadas. Hegarty respondió que tenía un significado para Aramburu, aunque no se atrevió a detallar su lectura.



