Halo es un exoesqueleto de pierna completa que se ajusta al cuerpo mediante correas y funciona con cuatro motores. Presentado a principios de septiembre en la feria tecnológica IFA 2026, en Berlín, el modelo figura como la versión más avanzada de Hypershell, según informó el medio estadounidense CNET. Está diseñado para ampliar las capacidades de movimiento de cualquier persona, no solo para rehabilitación médica.

El dispositivo suma un peso total de 2,6 kilogramos, con la mayor parte del peso concentrada en la cintura. Su estructura está construida en fibra de carbono y posee una articulación flexible, denominada “columna de pez”, que acompaña los gestos de cadera y pierna sin limitarlos. Se coloca con un cinturón en la cintura y dos correas en los muslos; tras calibrarlo, se puede poner y quitar en aproximadamente 20 segundos.

Al probarlo, la primera sensación es de ligera rigidez que se disipa tras dar los primeros pasos. Levantarse de una silla baja sin apoyarse en las manos se vuelve sencillo, y en descensos por escaleras la carga sobre las rodillas se reduce notablemente. Puede haber una tensión residual en los tobillos, pero la descarga en el resto de la pierna es rápida.

La propuesta de Halo frente a modelos anteriores es su cobertura: va desde la cadera hasta la pantorrilla, lo que facilita una distribución más equitativa de la carga y protege articulaciones que, ante descensos pronunciados o caminatas largas, suelen resentirse antes.

Entre sus atractivos figura un sistema de inteligencia artificial integrado. Más de 30 sensores monitorizan de forma continua la actividad del tren inferior y envían datos a un chip de IA incorporado. Este chip anticipa los movimientos unos 200 milisegundos antes de que ocurran, permitiendo ajustes en tiempo real sin desajustes perceptibles.

El equipo no meramente reacciona al cuerpo; lo acompaña de forma simultánea. En cuanto a rendimiento, el Halo ofrece velocidades de hasta 17 kilómetros por hora, comparable a un ritmo de maratón de 2 horas y 30 minutos. También incluye un modo de mayor resistencia para entrenamientos más exigentes, que puede desactivarse cuando se prefiera.

Para trayectos largos, el exoesqueleto garantiza una autonomía de hasta 20 horas de uso continuo. Su batería pesa 370 gramos y es intercambiable, lo que facilita llevar una de repuesto sin que ello incremente significativamente el peso en la mochila.

El producto apunta a un público más amplio que el de los exoesqueletos clínicos: está orientado tanto a adultos mayores y personas con movilidad reducida como a deportistas activos —corredores, senderistas y aficionados a la montaña— que buscan ampliar sus límites sin sobrecargar las articulaciones.