Un acceso no autorizado a una cuenta de WhatsApp puede dejar al descubierto conversaciones, archivos y fotos privadas. Por eso, resulta clave revisar a diario los dispositivos que mantienen una sesión abierta para detectar y expulsar intrusos antes de que lean contenidos desde una computadora, una tableta u otro teléfono.

La app de Meta mantiene un listado de los dispositivos con sesión activa. Verlo es sencillo desde el propio celular y conviene hacerlo cada día, especialmente tras haber usado WhatsApp Web en una computadora ajena, compartida o de uso público.

En Android e iPhone, hay que abrir WhatsApp, tocar el ícono de Más opciones (tres puntos verticales) y seleccionar “Dispositivos vinculados”. Allí aparece la lista de computadoras, navegadores, tabletas o teléfonos secundarios que tienen acceso a la cuenta.

Cada sesión suele indicar el tipo de dispositivo y la última actividad registrada. Con esa información se puede confirmar si el acceso corresponde a un equipo propio.

Si aparece un navegador, una ubicación o un horario que no coincide con tus hábitos, tratá esa señal como una alerta y revisá el resto de las medidas de seguridad.

Para quitar el acceso a un dispositivo que no reconocés, entrá al nombre dentro de la lista y elegí “Cerrar sesión”. Esa acción desconecta ese equipo y corta su acceso a chats, fotos, audios y documentos.

El cierre debe hacerse desde el teléfono principal, sin necesidad de tener la computadora o tableta sospechosa a mano. Tras eliminarla, es clave revisar la lista nuevamente para confirmar que no haya otras sesiones activas que no correspondan al usuario.

Además, al iniciar una nueva sesión en un navegador, conviene desmarcar la opción “No cerrar sesión en este navegador” antes de escanear el código QR. Así, la sesión se cerrará cuando se cierre la pestaña o el navegador, una precaución útil en equipos de trabajo, cibercafés, hoteles o casas de terceros.

La verificación en dos pasos suma una barrera de seguridad cuando alguien intenta registrar el número en otro dispositivo. WhatsApp solicita un PIN generado por el titular de la cuenta, además del código que llega por SMS durante el proceso de registro.

Esa función se activa desde Configuración > Cuenta. Es conveniente asociar una dirección de correo para recuperar el acceso si se olvida el PIN. Ese correo debe tener una contraseña propia y distinta de la utilizada en otros servicios.

El código de registro de seis dígitos y el PIN de verificación en dos pasos son datos personales; nunca deben compartirse por chat, correo, llamada o captura de pantalla, incluso si la solicitud parece provenir de un contacto conocido o de un supuesto representante de la plataforma.

Asimismo, los correos no solicitados que incluyen un código de registro deben generar precaución. Si el usuario no solicitó ese código, no siguas instrucciones ni compartas información.