La jornada previa al último encuentro de Lionel Messi con la Selección argentina estuvo marcada por la emoción. Durante la interpretación del himno, el entrenador Lionel Scaloni no pudo contener las lágrimas y mostró un gesto de profunda conmovisión antes de que comenzara el amistoso frente a Benín.

El encuentro, que funciona como despedida del astro rosarino, reunió a Messi en la cancha junto a sus tres hijos. En la previa, Antonela Roccuzzo llegó al Monumental acompañada por sus hijos para estar presente en un momento histórico para el delantero.

La ovación dio inicio en el propio calentamiento. Messi salió al césped rodeado por los aplausos de la hinchada, y su salida al terreno también fue destacada por la presencia de los tres arqueros, que recibieron el respaldo de los fanáticos al iniciar la sesión de calentamiento.

Entre las imágenes más emotivas, se destacó el trayecto del plantel desde el predio de Ezeiza hasta el estadio: el delantero apareció mirando la multitud que seguía el recorrido por la autopista y las avenidas, y no pudo evitar las lágrimas ante la multitud que acompañaba el trayecto como tributo final.

Con el inicio del partido, la despedida de Messi se convirtió en una gran muestra de afecto de la gente y de la industria futbolística hacia una figura que dejó su marca durante años en la Albiceleste. La jornada también dio lugar a reflexiones entre aficionados y analistas: algunos destacaron que Messi representa una versión ideal de la Argentina, mientras que otros valoraron a Diego Maradona como una figura ligada a una realidad más cruda del país.

En este marco, Antonela Roccuzzo volvió a situarse en las inmediaciones del césped junto a sus hijos para vivir de cerca cada gesto y cada homenaje dedicado al 10. A falta de poco para el inicio, el vestuario y los preparativos mostraban la atmósfera de un día que quedará registrado en la historia del fútbol argentino.