La edición número 22 de Ekoparty, la principal conferencia de la comunidad hacker de América Latina, se realizó esta semana en Buenos Aires y presentó una propuesta centrada en explorar límites y desbordar reglas en un entorno marcado por la proliferación de inteligencia artificial y preocupaciones por la privacidad. El encuentro combinó charlas técnicas, espacios colaborativos denominados villages y una muestra de arte tecnológico, todo en el Centro de Convenciones.

Las villages, inspiradas por el modelo de DEF CON, reúnen comunidades que trabajan en distintas áreas del hacking. En estos espacios se dictan talleres, se prueban herramientas y se dialoga con investigadores que analizan desde la seguridad de vehículos hasta la protección de infraestructuras críticas, conocidas como OT (operational technology).

Este año se incorporó la aldea Peer to Peer, dedicada al movimiento under tech, la reparación y la experimentación con electrónica. En ella participó Cybercirujas, colectivo que recupera equipos desechados, junto con propuestas de redes de mensajería que no dependen de internet, prototipos de infraestructuras críticas y pruebas con inteligencia artificial.

La directora de comunicaciones de Ekoparty, Ornella Paturzo Vanni, explicó que, en un contexto de hipervigilancia, reconocimiento facial y sistemas cada vez más automatizados que deciden sobre identidad y conducta, la comunidad hacker tiene un rol clave: comprender cómo funcionan esas tecnologías, identificar sus límites y cuestionar reglas que parecen inamovibles.

La propuesta estuvo presente hasta el cierre del viernes, cuando los asistentes terminaron de recorrer las distintas villages y compartir resultados de sus proyectos. El encuentro incluyó intervenciones en la entrada del predio, juegos retro y exposición de hardware histórico, además de propuestas para abrir, reparar o reutilizar componentes.

Entre las experiencias más destacadas, el village Peer to Peer ofreció un repaso por redes de intercambio de archivos y proyectos locales como aRGENTeaM. Gala Cacchione, periodista y comunicadora tech, señaló que este espacio busca mostrar formas de experimentar con tecnología fuera de sus usos habituales, combinando electrónica, reparación y arte electrónico, hasta una transmisión analógica de video como experiencia de exploración tecnológica. En conjunto, Ekoparty 22 buscó evidenciar cómo la tecnología se cruza con la vida diaria y qué límites deben establecerse para un uso creativo y responsable.