Después de la caída inicial de este lunes, este martes el litio y el cobre continuaron en baja, mientras el oro buscaba recuperar terreno. En China, el carbonato de litio grado batería se cotizaba en 123.400 yuanes por tonelada, lo que equivale a US$18.400 al tipo de cambio de 6,71 yuanes por dólar; una baja de 2,33% frente al lunes y 22,15% por debajo de un mes atrás. El oro ganaba 0,8% para ubicarse en US$4.149 la onza, aunque acumula una caída de 6,6% en 30 días. El cobre operaba cercano a US$6,55 la libra, aproximadamente US$14.440 por tonelada.
El último informe de la Secretaría de Minería contrasta con agosto: el cobre promedió US$14.326 por tonelada en ese mes, máximo de la serie; el oro, US$4.411 por onza. El carbonato de litio entregado en los principales mercados asiáticos, con flete y seguro incluidos, promedió US$19.292 por tonelada: cayó 1,7% frente a julio y acumula su tercer descenso mensual desde mayo. Aun así, los tres precios se mantienen muy por encima de los valores de agosto de 2025.
China concentra la fabricación de baterías, por lo que sus compras, inventarios y producción tienen un peso decisivo en el litio. Una revisión de existencias y la expectativa de mayor oferta, incluida la reanudación de minas australianas, presionan hacia abajo su precio. Shanghai Metals Market (SMM), que recoge cotizaciones y analiza el sector, mostró la semana pasada un movimiento inicial al alza seguido de otra caída.
La volatilidad tiene antecedentes: el carbonato llegó a promediar US$80.909 por tonelada en noviembre de 2022 y cayó a US$9.507 en 2025, cambio que modificó las proyecciones de ingresos de nuevas inversiones. En febrero, Albemarle, productora estadounidense de litio, detuvo la última unidad activa de Kemerton, su planta de procesamiento en Australia, porque el precio no cubría costos.
En el cobre intervienen dos factores clave: la demanda industrial de China y la política comercial de Estados Unidos. Tras subir 1,45% la semana pasada, el precio cayó nuevamente; se suman las dudas sobre China y la posibilidad de aranceles al cobre refinado por parte de Washington, decisión aún sin definir.
El oro responde principalmente a las expectativas sobre las tasas en Estados Unidos: rendimientos más altos de los bonos y un dólar más fuerte reducen el atractivo de un metal que no paga intereses. El rebote de este martes sólo recupera una parte de la caída del lunes.
Para la Argentina, estos movimientos repercuten en las cuentas de minas que ya exportan oro y litio y en los proyectos de cobre que todavía deben ponerse en marcha.



