En una charla difundida por Ahora Play, Rodolfo Santangelo presentó una propuesta orientada a encarecer la compra de dólares destinada al ahorro personal y a financiar viajes y consumos turísticos, con la idea de que los recursos recaudados sirvan para sostener o ampliar el consumo en el país. El economista, socio de Carlos Melconian en MacroView, subrayó la brecha entre la carga tributaria que soportan los gastos dentro de la Argentina y el gasto en turismo en el exterior que implica adquirir divisas.

Durante la entrevista, Santangelo cuestionó por qué ciertos consumos dentro del país están sujetos a impuestos —como el IVA o Ingresos Brutos— mientras la compra de divisas para viajar al exterior quedaría desprotegida. En su ejemplo, comparó la imposición de un consumo en un hotel de Mar Chiquita o Mar de Ajó con la ausencia de impuestos al hospedaje en Punta Cana, para ilustrar la posible inequidad fiscal.

La propuesta no implicaría gravar todas las operaciones cambiarias. Su idea se restringe a las compras de moneda extranjera destinadas al ahorro o a financiar viajes y gastos turísticos, dejando fuera otras demandas de divisas vinculadas a la actividad económica. En el tramo de la conversación, uno de los conductores señaló la posibilidad de instaurar un IVA a la compra de dólares; Santangelo respondió con respaldo a esa vía y luego amplió el concepto, sugiriendo que podría aplicarse cualquier tipo de tributo para gravar esas operaciones.

Entre las opciones discutidas figuran un IVA específico, un impuesto similar al extinto Impuesto País o un pago a cuenta de Ganancias. Para el economista, lo central no es cómo se denomine la tasa, sino encarecer la adquisición de divisas para atesoramiento y turismo.

“¿Por qué pago impuestos para todo menos para comprar dólares?”, cuestionó Santangelo, al enfatizar la diferencia entre la carga impositiva de los consumos internos y lo que aplica a la compra de moneda extranjera bajo el marco regulatorio vigente.

La implementación de una medida de este tipo requeriría definir el universo alcanzado, la alícuota, los mecanismos de percepción y las posibles excepciones, y el economista no precisó en la entrevista cuál sería la tasa exacta ni la recaudación estimada.

En lo que respecta al destino de lo recaudado, Santangelo planteó destinarlo a reducir impuestos al IVA de los alimentos o a transferir ingresos a los hogares para impulsar el consumo. Señaló que ese recurso podría utilizarse para sostener medidas de apoyo al consumo genuino, buscando equilibrar la recaudación con alivios fiscales o transferencias orientadas a fortalecer el poder de compra de la población.