River perdió 2-1 ante Huracán en el Estadio Monumental, por la fecha del Torneo Clausura, y dejó en claro que fue la primera derrota del ciclo de Leonardo Ponzio al frente del equipo. El resultado dejó al equipo lejos de la pelea en la tabla anual y, como era de esperarlo, recibió reclamos de la parcialidad.
En la conferencia de prensa, el entrenador evaluó el rendimiento y valoró la actitud del plantel a pesar de la caída. Subrayó que se evidenció la propuesta de juego que buscaban: atacar de forma sostenida. A su juicio, hubo destellos positivos y momentos en que Huracán se defendió bien, lo que dificultó la generación de ocasiones claras; admitió que hay aspectos para corregir.
Ponzio comentó que las lesiones de Thiago Almada y Tobías Andrada, que debieron abandonar el encuentro en el primer tiempo, condicionaron el desarrollo: “Salieron dos jugadores por donde pasa mucho el juego. Ojalá no sea nada. Tobías venía con una molestia fuerte; se lo había preparado para llegar en las mejores condiciones. Si el tiempo de recuperación implica volver, que todo lo favorezca. Hay que esperar”. El entrenador reconoció que esos cambios alteraron el panorama del encuentro, pero defendió que siguieron buscando el ritmo deseado.
Sobre los goles, explicó que el primer tanto no partió de un pase previo ni de una intención delineada, mientras que el segundo se dio tras intentar recuperar la pelota para seguir atacando. En su lectura, la idea de juego estuvo presente y, si bien hubo momentos de lucidez para convertir, el equipo no logró los frutos esperados. “Me voy con la sensación de que el equipo no cambió. A seguir trabajando”, afirmó.
Tras la derrota, River tendrá tres semanas sin competencia por la fecha FIFA. Ponzio aprovechó para enfatizar que el parate puede ser doloroso, pero también una oportunidad para afianzar su idea: “Prefiero un River en el que todos ataquen y defiendan, que todos tengan protagonismo y un lugar claro dentro del equipo, dándole el valor que merece cada rol. Los límites están, y cada uno debe aportar para mejorar al conjunto”.
En esa línea, señaló que lo más importante es afianzarse en el grupo y que los jugadores se sientan representados desde adentro hacia afuera. Subrayó la necesidad de sostener una base futbolística y seguir trabajando; las derrotas, dijo, son las que más duelen en este deporte, pero también impulsan al esfuerzo diario.
Sobre el aspecto interno, aseguró que hay varias cuestiones por resolver para adaptarse a un rival que exige salir a buscar una victoria. Consideró clave no dejar jugar a los rivales, potenciar a los futbolistas de buen pie y combinar juego, desgaste y marcación.
La autocrítica estuvo presente en cada tramo de la intervención: hay que corregir, ajustar y fortalecer la idea de juego para volver a tomar impulso en este ciclo.



