El gobierno ratifica su foco en un paquete de 75.000 millones de dólares como columna vertebral de su estrategia económica para el año electoral. En una intervención realizada desde París, el Presidente afirmó que está preparado para enfrentar posibles intentos desestabilizadores durante el proceso electoral, y que el oficialismo no cederá ante presiones para desviar el curso de sus políticas.

Entre los riesgos que preocupan a la Casa Rosada figuran el aumento del riesgo país, que alcanzó los 650 puntos, el nivel más alto del año; también se observan indicadores de volatilidad asociados a lo que se ha denominado “riesgo kuka” y, más recientemente, al denominado “riesgo Patricia”, en referencia a la figura de la gobernabilidad vinculada a la senadora Bullrich. En conjunto, el equipo económico advierte sobre la posibilidad de una recesión si no se corrigen los desequilibrios.

Milei volvió a cuestionar la confiabilidad de los datos oficiales: desafió al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC y dijo que los indicadores que publica el organismo muestran resultados “cualquiera”. Los datos de agosto y septiembre aún no fueron publicados y se esperan para fines de octubre y noviembre, lo que dificulta confirmar si hay una recesión técnica.

La coyuntura se enmarca en dos grandes hitos electorales: las elecciones presidenciales en Brasil, entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, que arrancan este domingo, y las legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos, en plena campaña de cara a la próxima etapa de alianzas y decisiones políticas regionales.

En una videollamada desde la capital francesa, Milei dijo que “hay que aguantar un tiempo más” y, si logra la reelección en 2028, afirmó que serán mejores los cuatro años siguientes. Su visión contrasta con las críticas de la oposición: para Bullrich, gobernar no es prometer sino demostrar resultados.

La senadora no dejó de posicionarse como candidata y volvió a centrar su discurso en la economía, que considera clave para la campaña. En paralelo, se registraron gestos y referencias a la estrategia para la Corte: Bullrich ha cobrado protagonismo en este frente, mientras Milei continúa perfilando su equipo y su narrativa.

En cuanto a la dinámica entre ambos, Bullrich replicó su estilo de campaña anterior y dijo que, si bien los empresarios buscan estabilidad, esa estabilidad debe traducirse en mejoras para la inversión y el crecimiento real. Su participación en eventos del Coloquio IDEA, junto con indicios de un contacto más directo con actores económicos en Mar del Plata, contrasta con las movidas de Milei para sedimentar su plan en París, donde promovió su visión de una economía emergente que acompañe a las empresas locales bajo reglas claras.