La inquietud por la seguridad en el ámbito rural de Entre Ríos se intensificó en las últimas semanas, con denuncias de abigeato en zonas litoraleñas y señales de desamparo ante la falta de respuesta judicial. En ese marco, alrededor de cien productores y representantes gremiales de la Mesa de Enlace provincial se reunieron el jueves pasado en un campo de la localidad de Sir Leonard, en el departamento La Paz, cercano a Bovril, para exigir medidas urgentes frente al avance desordenado de estos delitos y la violación permanente de la propiedad privada.

En un comunicado conjunto emitido por la filial entrerriana de la Federación Agraria Argentina (FAA), el Distrito 7 de la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer), las entidades y productores solicitaron a las autoridades judiciales que cumplen con su deber público, investiguen las denuncias presentadas, adopten medidas efectivas para esclarecer los hechos, impulsen los procesos en tiempo y forma y logren sentencias que condenen a los responsables.

También pidieron dotar a la policía rural del equipamiento necesario para desarrollar con eficacia su tarea de prevención y control. En concreto, reclamaron que cada destacamento cuente con drones térmicos y miras nocturnas.

En diálogo con Clarín Rural, el director de FAA por Entre Ríos, Matías Martiarena, señaló que, si bien existen hechos de inseguridad en toda la provincia, la zona más problemática es la que rodea Bovril, en La Paz, a raíz de lo que definió como una marcada inacción judicial. “La falta de respuestas genera que los delincuentes se sientan impunes; esa sensación alienta la repetición de los hechos”, afirmó.

Martiarena detalló que, según relatos de productores, la situación en Bovril es especialmente grave: en una década hubo casos de 130 animales faenados; desde 2019 se registraron al menos 20 robos; y otros productores reportaron pérdidas entre 15 y 20 animales. Agregó que más de la mitad de los presentes dependen de la fiscalía de La Paz para sus denuncias.

Aunque reconoció el esfuerzo de la policía rural, el dirigente subrayó que los efectivos trabajan con las herramientas disponibles y reclamó mayor y mejor equipamiento para librar la batalla contra el delito rural. Concluyó enfatizando que, sin una respuesta judicial firme, los esfuerzos de seguridad quedan deshilachados y se erosiona la paciencia de los productores.