Las dos estructuras, fabricadas en Emiratos Árabes Unidos y valuadas en unos 19 millones de dólares cada una, arribaron al Puerto de San Antonio Este, en Río Negro, tras un viaje que las llevó a atravesar el Estrecho de Ormuz en medio de la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán. El traslado, que se extendió durante meses debido al contexto bélico, es clave para una obra que, una vez operativa a pleno, podría habilitar exportaciones de crudo de Vaca Muerta por unos 15.000 millones de dólares cada año.

El sistema VMOS conectará la producción no convencional de Vaca Muerta, en Neuquén, con una terminal marítima en Punta Colorada, sobre el Atlántico, mediante 437 kilómetros de tuberías y un tramo submarino de 15 kilómetros que enlaza la terminal de almacenamiento con las monoboyas. Inicialmente, la capacidad prevista es de 180.000 barriles diarios, con proyecciones de llegar a 550.000 bpd a fines de 2027 y, en una etapa posterior, podría alcanzar un techo de 700.000 bpd.

El proyecto está liderado por YPF y cuenta con la participación de Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Tecpetrol, GyP, Shell y Chevron. En total, demandará una inversión cercana a los 2.000 millones de dólares.

Con VMOS funcionando a plena capacidad, las exportaciones podrían rondar los 15.000 millones de dólares anuales, un salto significativo para diversificar y aumentar los ingresos por ventas externas de hidrocarburos. En ese contexto, la balanza comercial energética de Argentina mostró un superávit de 7.834 millones de dólares entre enero y agosto de 2026, superando el récord de 7.815 millones alcanzado en 2025.

Las monoboyas son piezas centrales de la infraestructura: sin ellas, la terminal Punta Colorada no podría cargar buques de mayor porte que transporten el crudo a los mercados internacionales. En el marco del conflicto que afectó la navegación por el estrecho de Ormuz —con una reducción drástica de tráfico y la posibilidad de un cierre operativo—, estas estructuras llegan en un momento clave para la capacidad exportadora argentina.

El viaje de las monoboyas comenzó en un puerto de los Emiratos Árabes y se realizó a bordo del Topaz Ishim, buque con bandera de las Islas Marshall. Posteriormente, en Muscat, capital de Omán, se realizaron trasbordos al carguero Jumbo Javelin, de mayor porte, para completar el recorrido hasta la costa rionegrina. El contrato con Bluewater Energy Services, que gestionó parte del traslado, fue suscripto el 12 de junio de 2025.