El ministro de Economía, Luis Caputo, planteó en una conversación difundida por el streaming oficialista Carajo cómo se prepara el gobierno ante un eventual escenario adverso en las elecciones de 2027 y la presión sobre el dólar. Afirmó, sin ocultar su confianza en el triunfo de Milei, que debe contar con herramientas para enfrentar la incertidumbre electoral y evitar que los argentinos carguen con el costo de lo que ocurra en el plano internacional.

En su visión, el tablero político no impide que exista una respuesta firme ante posibles golpes al tipo de cambio. Aclaró, eso sí, que su mensaje no invalida la necesidad de estar preparado para todos los escenarios y que actúa con la convicción de reducir riesgos para la población si las proyecciones no se cumplen.

Entre las medidas mencionadas, hizo referencia a la compra de reservas y a la posibilidad de un swap, sin detallar contrapartes ni montos. Explicó que su postura es “actuar como si pudiera estar equivocado” y, en ese marco, indicó que ante una eventual desviación de lo previsto podrían aplicar medidas contundentes para frenar el impacto cambiario, haciendo alusión a lo que se vivió en octubre del año anterior.

LA NACION adelantó que el equipo económico maneja un escudo valuado en unos 72.000 millones de dólares, compuesto por swaps, acumulación de reservas y capacidad de intervención en futuros. Este conjunto de instrumentos no equivale a dólares líquidos disponibles y apunta a contener una posible dolarización de carteras antes de la contienda electoral.

Caputo añadió que espera una mayor oferta de divisas en el mercado: “hay muchos dólares que se vienen”. Vinculó ese optimismo con un marco fiscal equilibrado, una política monetaria más restrictiva y la entrada de inversiones. “Me preparo como si pudiera estar equivocado”, insistió, aunque reiteró que no plantea la crisis cambiaria como escenario base para el año próximo.

Sobre Brasil, afirmó que la relación entre ambos países “solo puede mejorar” si asciende a la presidencia Flavio Bolsonaro. En la jornada dominical se corrió la primera vuelta: Bolsonaro quedó en primer lugar, por delante de Lula da Silva, y el balotaje quedó fijado para el 25 de octubre.

Caputo añadió que Argentina mantiene una relación histórica, institucional y comercial con Brasil y que, sea quien gane, continuará vigente. Subrayó la afinidad política con el bolsonarismo y sostuvo que eso facilita diálogo y cooperación bilateral.

El ministro también descartó la posibilidad de que un Brasil más cercano a Estados Unidos desplace a Argentina ante Washington, calificando la hipótesis como un “disparate”. Atribuyó el giro regional a Milei y afirmó que la experiencia argentina con EE. UU. se mantendrá o ajustará en función de las circunstancias, sin romper el vínculo estratégico vigente.