La operación de Cerro Negro, una de las principales minas de oro del país, quedó interrumpida luego de una inspección del Gobierno de Santa Cruz que dio lugar a la clausura temporal de ocho frentes de trabajo. La firma a cargo, Newmont, sostuvo que la medida afecta servicios esenciales, mientras el secretario de Trabajo, Javier Aravena, indicó haber detectado irregularidades graves en materia de seguridad para los trabajadores. Por el momento, no se especificó cuánto tiempo podría durar la paralización.

Según la comunicación oficial de Trabajo, se ordenó el cese de actividades ante hallazgos como vehículos sin documentación, fallas en equipos para el ingreso a la mina subterránea y un camión que transportaba combustible a 300 metros de profundidad sin la revisión obligatoria. Se aclaró que cualquier reactivación estará condicionada a la resolución efectiva de esas observaciones.

Como respuesta, la empresa comenzó a retirar personal del campamento y detuvo las operaciones, argumentando que las medidas implementadas imposibilitan contar con vehículos para atender necesidades básicas, como el suministro de combustible y los camiones de apoyo.

La intervención había sido anticipada en términos generales semanas atrás. A fines de agosto, el gobernador Claudio Vidal encabezó una reunión con gremios AOMA, ASIMRA, UOCRA, Camioneros y UPSAP, quienes reclamaron mayor contratación de trabajadores santacruceños y demandaron reforzar controles laborales, ambientales y de seguridad.

El empleo local emerge como eje del conflicto. La normativa vigente exige que el 90% del personal tenga residencia en Santa Cruz. En el comunicado de Trabajo, la seguridad se conectó con la presencia de personal de otras jurisdicciones y la defensa de los puestos locales.

La clausura impacta a una operación de peso para Santa Cruz y para las exportaciones mineras del país. Cerro Negro inició su producción en 2014 y, en 2025, produjo unas 202.000 onzas de oro y generó ingresos por aproximadamente US$691 millones. En la actualidad trabajan alrededor de 1.200 empleados directos, además de una red de contratistas y proveedores vinculados a Perito Moreno y otras localidades.

Con ese marco, cada semana sin producción representa cerca de 3.900 onzas de oro y unos US$13 millones en facturación bruta no realizada. Desde la Secretaría de Minería admitieron a Clarín que la paralización puede afectar tanto la producción como los ingresos de la provincia, aunque aclararon que el impacto dependerá de la duración de la situación.

La medida llega en medio de una nueva etapa de inversiones. Newmont, la mayor productora de oro del mundo, anunció un plan de US$800 millones para ampliar Cerro Negro Expansión 1 y prolongar la vida útil del complejo más allá de 2035. A principios de mes, la empresa también presentó el desarrollo de una nueva etapa de explotación.