El gobernador Raúl Jalil ya dejó en claro que no competirá para un nuevo período como mandatario de Catamarca. Su segundo mandato será el último y no habrá una tercera postulación, incluso ante expectativas que surgían en sectores de la Casa Rosada sobre una eventual doble reelección para sostener afinidades entre lo provincial y lo nacional.
Aclaró que no tiene la voluntad ni las ganas de insistir en buscar otro mandato, a pesar de contar con una aceptación relativamente alta en la provincia. Su visión apunta a promover una renovación generacional dentro del peronismo, dejando entrever que la continuidad del proyecto político pasará por una nueva generación de dirigentes.
El nombre que aparece como figura visible de esa transición es Gustavo Saadi, actual intendente de San Fernando del Valle de Catamarca. Si no surge un obstáculo, Saadi podría encabezar la lista de gobernador en 2027, en un marco de entendimiento político con la ex gobernadora Lucía Corpacci.
La discusión sobre la reelección provincial está marcada por la Constitución local, que no fija un límite explícito de mandatos. No obstante, existe una normativa sancionada en 2023 que restringe la posibilidad de un tercer mandato. El 15 de diciembre de ese año—seis días después de que Jalil asumiera la segunda gestión—se publicó una aclaración de la Ley 5823, donde se sostiene que las autoridades ejecutivas pueden reelegirse de forma consecutiva por un periodo y luego deben atravesar un intervalo de una gestión para volver a presentarse. En particular, el artículo 4 establece que los mandatos en curso al entrar en vigencia la norma deben contarse como el primer periodo. Sin embargo, la Constitución provincial prevalece como norma superior, y anula los efectos de esa ley ordinaria.
Jalil no quiere recurrir a interpretaciones que puedan terminar en disputas judiciales, y menos aún arriesgar un pronunciamiento ante la Corte Suprema. Es consciente de que un litigio podría complicar su postura y, por extensión, el rumbo del peronismo en Catamarca. Su lectura de la situación apunta a un recambio natural: si el peronismo logra imponerse en las urnas, Saadi tomaría la posta.
En clave nacional, el dirigente conocido como “Turco” mantiene distancia respecto del mainstream del PJ. Ha recibido críticas de Máximo Kirchner, que lo tildó de traicionar ciertas líneas por sus alianzas tácticas con Milei. Dentro de las distintas alas del partido, algunos consideran importante contenerlo y que permanezca activo dentro del PJ en el ciclo electoral que se avecina.



