El presidente ejecutivo de Santander Argentina, Alejandro Butti, subrayó que, de cara a 2027, existen oportunidades estructurales relevantes en agro, energía y minería, acompañadas de la infraestructura necesaria para que esos sectores desarrollen todo su potencial. Según el ejecutivo, estas áreas tienen capacidad de movilizar inversiones importantes, generar exportaciones y divisas, y a partir de ahí activar proveedores, pymes y empleo.

En el ámbito energético, el banco afirma tener un rol protagónico tanto en obras de infraestructura como en operaciones estratégicas para sostener el crecimiento del sector. Como ejemplo, mencionó la participación en el financiamiento por US$2.000 millones de Vaca Muerta Oil Sur en 2025, una iniciativa clave para ampliar la capacidad de transporte y exportación de petróleo.

A nivel local, Santander Argentina atiende a 5,6 millones de clientes, y su operación minorista está prácticamente completamente digitalizada. Butti indicó que más del 90% de las transacciones se realizan por canales digitales y que el 80% de los nuevos clientes llegan a través de esos canales. En 2026, la entidad prevé haber invertido cerca de US$210 millones para fortalecer su infraestructura tecnológica y mejorar la experiencia de los usuarios.

La firma se ubicó en noveno lugar en el ranking Merco 2026 de reputación empresarial. En ese marco, Butti detalló que ya están llevando a cabo un plan de inversión de US$500 millones para los próximos tres años. Señaló que Argentina sigue teniendo un sistema financiero pequeño en relación con el potencial de su economía y que, si se consolida un escenario de mayor estabilidad y previsibilidad, existe una gran oportunidad para convertir más ahorro en crédito y apoyar proyectos de familias y empresas.

Sobre la morosidad, el ejecutivo respondió a por qué se dio un crecimiento en este indicador: no hay una única causa. En general, la morosidad estaba en niveles históricamente bajos en Argentina, especialmente entre individuos, en un contexto de expansión del crédito y de transición hacia una economía con menor inflación. Al duplicar el portafolio de créditos en un periodo corto, era previsible que aumentara la morosidad con la entrada de nuevos deudores. Es una tendencia que se monitorea de cerca y se gestiona con criterios prudentes dentro de la gestión de riesgo habitual.

Respecto a la estrategia ante esa situación, Butti afirmó que el objetivo es ampliar el financiamiento de forma responsable, con buena originación y cuidando la calidad de la cartera para sostener un crecimiento saludable a largo plazo. Añadió que la educación financiera juega un papel fundamental, proporcionando herramientas para que las personas tomen decisiones informadas. En esa línea, Santander continúa promoviendo aprendizaje financiero a través de capacitaciones, contenidos, videos, tutoriales y cursos.