Franco Colapinto debió abandonar el Gran Premio de Singapur luego de que su Alpine A526 se quedara sin transmisión, impidiendo que el argentino girara o que pudiera meter la marcha atrás. El incidente dejó a Alpine sin puntos por tercera carrera consecutiva, mientras Pierre Gasly terminó 11º en la prueba principal en Marina Bay.
El medio británico The Race realizó su tradicional ranking tras la carrera y ubicó al piloto argentino en la 19ª posición, solo por delante de Alex Albon, Valtteri Bottas y Lance Stroll, quienes también enfrentaron complicaciones. El veredicto del artículo fue contundente: “El ritmo subyacente era mejor de lo que parecía, pero la clasificación no se optimizó al máximo”.
En la clasificación para el sprint, Colapinto mantuvo un ritmo similar al de Gasly. Su eliminación en la segunda ronda se explicó por el tiempo perdido en los frenos y porque los neumáticos no estaban a la temperatura adecuada para la primera curva. Llegó a ocupar brevemente el duodécimo puesto en la carrera al sprint antes de detenerse por un problema en la reserva de energía.
Sobre su rendimiento en la Q2, The Race indicó que rozó el muro y que, una vez más, no consiguió sostener un ritmo de vuelta único que se acercara al de su compañero de equipo. Antes de su retirada, el Nº43 de Alpine pasó gran parte de la carrera detrás de Carlos Sainz, de Williams, intentando acercarse sin lograr el ataque.
Colapinto, de 23 años, había mostrado una largada favorable en el circuito nocturno de Marina Bay, donde superó a Gabriel Bortoleto (Audi) y adelantó a Arvid Lindblad (Racing Bulls) en pista. Sin embargo, la carrera estuvo condicionada por el problema de energía, que ya había provocado su abandono en la carrera Sprint.
Durante la charla con su ingeniero de pista, Stuart Barlow, el joven argentino expresó su preocupación por el rendimiento, preguntando si el equipo trabajaba para ayudarlo ante la diferencia de ritmo respecto a Russell en recta. La respuesta fue que estaban evaluando soluciones para asistirlo.
El retiro definitivo llegó en la vuelta 31, cuando el A526 se detuvo en una vía de escape. Al intentar regresar al trazado, Colapinto comentó que “algo estaba roto” y, ante la imposibilidad de completar el giro, el equipo le indicó avanzar. No pudo meter la marcha atrás y, ante la imposibilidad de retomar la carrera, Alpine optó por retirar el coche.



