La mirada de Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva de Eco Go, desató un debate entre economistas sobre el alcance fiscal del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). En la entrevista difundida en el programa Buenas Tardes China, Dal Poggetto sostuvo que el programa implica un gasto tributario por alrededor de US$8.5 mil millones. Afirmó que, si se aplicara el régimen general, los proyectos pagarían impuestos por unos US$26.0 mil millones; con el RIGI, esa recaudación potencial cae a US$17.5 mil millones, lo que representa la diferencia de US$8.5 mil millones.
La economista aclaró que la magnitud del beneficio fiscal no equivale a un ingreso extra del fisco, sino a una estimación de cuánto dejaría de ingresar el Estado si no existiera el programa. Añadió que el gasto tributario es una cifra presupuestaria, mientras que el costo/beneficio efectivo depende de qué tanto de esas inversiones se hubieran realizado de igual forma sin el RIGI.
En su análisis, Dal Poggetto indicó que, si ninguno de los proyectos dependiera del régimen, el saldo para el erario sería positivo y significativo (un beneficio neto de US$17.5 mil millones). En cambio, si todos los proyectos hubiesen ocurrido de todas maneras, el resultado podría ser negativo para las arcas públicas. Su lectura del punto de equilibrio señala que, si un tercio o más de las inversiones se hubiesen dado sin el régimen, el saldo es negativo; si menos de un tercio fueran independientes del RIGI, el cierre sería positivo.
Las opiniones en la mesa de economistas no tardaron en dividirse. Sebastián Cao, economista de Econométrica, cuestionó la conclusión y afirmó que, incluso en el mejor escenario, la recaudación estaría limitada a una porción menor de lo esperado, más regalías; advirtió que si no hubiera inversiones sin el RIGI el resultado sería cero, citando la Rioja como ejemplo para señalar diferencias provinciales respecto de Catamarca y San Juan.
Aldo Abram, de Libertad y Progreso, calificó de ingenua la idea de que esas inversiones habrían llegado sin el incentivo; sostuvo que, por el contrario, el RIGI atrajo capital al país y que, al hacerlo, generó una mayor base imponible de la que habría existido si esas inversiones no se hubieran concretado, con incremento de la recaudación en el conjunto de los actores involucrados.
También hubo voces que respaldaron parte del análisis de Dal Poggetto. Entre ellos figura Juan Carlos Hallak, profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien afirmó que la discusión ayuda a pensar con más nitidez sobre las bondades y costos del RIGI y destacó el valor de seguir evaluando los efectos del paquete de garantías que acompaña al programa.



