Lionel Messi regresó a Estados Unidos tras atravesar una de las noches más emotivas de su carrera. A dos días de su despedida de la Selección argentina ante un Monumental repleto, el astro rosarino se incorporó a los entrenamientos de Inter Miami y ya se enfoca en su nueva etapa deportiva, exclusivamente ligada al fútbol de clubes.

Inter Miami retoma su agenda el próximo sábado, cuando reciba a DC United por la jornada 28 de la MLS. El objetivo de las “Garzas” en la recta final de la fase regular es acortar distancia respecto del líder de la conferencia Este, Nashville.

A pesar de la sobrecarga emocional de la noche en Núñez y del desgaste físico tras haber disputado los 90 minutos frente a Benín, Messi trabajó bajo las órdenes del cuerpo técnico que encabeza “Kily” González. La gran incógnita para el entrenador pasa por decidir si el argentino será titular desde el inicio en el Chase Stadium o si suma minutos desde el banco para dosificar cargas después del esfuerzo acumulado.

Para el Diez, volver a la rutina de la MLS marca un hito en sus más de dos décadas de carrera: por primera vez sus esfuerzos semanales no tendrán como horizonte una fecha FIFA ni la preparación para torneos internacionales de selecciones.

Con la mira puesta en asegurar la mejor posición posible de cara a los playoffs de la MLS, Messi encara esta recta final del torneo con la obsesión intacta de pelear por un nuevo título para la franquicia de Florida, esta vez libre de las presiones del calendario de selecciones y centrado plenamente en el tramo definitivo de su carrera a nivel de clubes.

Los horarios, para Argentina, se mantienen como referencia.