El gobierno amplió la comitiva que viajó este viernes a Ushuaia para inspeccionar el sitio de la Base Naval Integrada y sumar a la delegación a legisladores nacionales y jefes militares. El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, se reunieron además con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella.

La visita estuvo centrada en recorrer el predio destinado al proyecto, aunque la incorporación de autoridades políticas, parlamentarias y militares dio un alcance más amplio a la actividad, según destacaron los organizadores. Entre los presentes también participó la vicegobernadora Mónica Urquiza, quien en junio pasado integró la delegación argentina en la sesión anual del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, donde Argentina recibió un fuerte respaldo internacional en la cuestión Malvinas.

El Gobierno buscó proyectar un respaldo institucional a una de las obras clave de la estrategia de Malvinas anunciada por el presidente Javier Milei. En la delegación estuvieron el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, aunque no viajaron los titulares de las tres Fuerzas Armadas. La misión fue encabezada por Quirno y Presti y se sumaron legisladores nacionales de Tierra del Fuego: Santiago Pauli, Miguel Rodríguez, Agustín Coto y María Belén Monte de Oca.

El encuentro con Melella se desarrolló al mediodía y, a diferencia de otras visitas, no hubo conferencia de prensa ni una presentación formal posterior; el eje principal fue la recorrida por la zona donde se desarrolla la base. La comitiva llegó a Ushuaia alrededor de las 11:30 y regresó a Buenos Aires ese mismo día, cerca de las 17:00. No estaba previsto, hasta el momento, un encuentro con autoridades militares de Estados Unidos.

La visita también buscó marcar un cambio de etapa: Quirno puntualizó, en declaraciones previas, que tras la coordinación entre Cancillería y Defensa el Gobierno pasó de la fase de planeamiento a la de ejecución, y señaló que el recorrido servirá para definir los próximos pasos de la Base Naval Integrada.

El canciller ubicó la obra dentro de una estrategia más amplia para el extremo austral, sosteniendo que la instalación permitirá concentrar medios, ampliar capacidades navales y fortalecer las campañas antárticas, además de mejorar la protección de los intereses marítimos argentinos. En ese marco, las inversiones en telecomunicaciones anunciadas por Milei durante la cadena nacional cobran especial relevancia, ya que el Gobierno busca integrarlas con radares, sensores, sistemas satelitales e inteligencia de señales para un esquema permanente de vigilancia del Atlántico Sur.

La intención oficial es que la Base Naval Integrada funcione progresivamente como un nodo del sistema de vigilancia, concentrando información de distintas fuentes y permitiendo cruzar datos sobre movimientos y otros fenómenos en el Atlántico Sur.