El empresario Cristiano Rattazzi afirmó que la moneda local ha ido perdiendo valor de manera sostenida a lo largo de las últimas décadas y llamó a avanzar hacia un esquema de dolarización. En su lectura, el actual escenario económico muestra señales de mejora frente a etapas anteriores, pero está lejos de ser satisfactorio.

Durante una entrevista con LN+, el empresario subrayó que la ausencia de una definición monetaria clara condiciona las decisiones tanto de empresas como de familias, especialmente en tiempos electorales. Afirmó que, si bien la economía no está perfecta, la situación actual es más favorable que en años pasados, aunque reconoció que aún no alcanza un grado de satisfacción.

Rattazzi cuestionó por qué la dolarización no se implementó antes y sostuvo que los países que adoptaron esa vía obtuvieron mejores resultados. Señaló que reemplazar la moneda local por dólares podría brindar a los sectores de menores ingresos una referencia de valor más estable y, para ilustrarlo, comparó un ingreso nominal en pesos con su equivalente en dólares, asegurando que con una moneda fuerte las personas “tendrían un valor tangible en el bolsillo”.

En ese marco, describió al peso como una moneda vulnerable con más de una década de desgaste y advirtió que, en la próxima década, podría haber menos billetes y monedas circulando a nivel internacional, con referencias como el dólar, el euro, la moneda china y posibles instrumentos vinculados a las criptomonedas.

Cuestionado sobre si el peso representa una moneda de poca solidez, respondió de manera categórica que sí. Aclaró que se trata de un mecanismo que ha defraudado a la población año tras año, década tras década. En su visión, las personas de menores ingresos deberían recibir ingresos en dólares, ya que mantenerlos en una moneda débil genera incertidumbre y expone a quienes no cuentan con herramientas para protegerse de la inflación.

Durante la charla, el tema del nivel del dólar y el encarecimiento de bienes y servicios en Argentina también estuvo presente. Consideró que los precios locales resultan elevados en comparación con otros países y que la competencia externa podría contribuir a una caída de valores en ciertos rubros.

Tras pasar tres meses en Italia, comentó que le llamó la atención el costo de productos en el mercado argentino, aunque vinculó esa observación a las condiciones de competencia y a la dinámica de importación. Mencionó plataformas y comercios que venden productos del exterior como parte de un cambio que podría presionar los precios internos.

El empresario también dedicó atención a eludidos aspectos del sistema tributario, señalando que ese factor forma parte del problema que, a su juicio, debe analizarse con profundidad.