El exministro de Educación y senador Esteban Bullrich analizó los resultados de las pruebas PISA 2025, que evidenciaron un retroceso de Argentina en todas las áreas evaluadas, y presentó propuestas para revertir la tendencia. En su lectura, los desafíos educativos no se solucionan de la noche a la mañana y requieren un esfuerzo sostenido de todos los actores políticos para enfrentarlos.

En ese marco, Bullrich subrayó que no corresponde atribuir los problemas al gobierno anterior ni prometer cambios en un mandato corto. “Reconocer que los problemas educativos llevan tiempo es clave; ningún gobierno puede resolverlos en cuatro años”, afirmó en la entrevista con Carlos Pagni para Odisea Argentina, por LN+.

El exfuncionario delineó tres líneas de acción centrales. El primero, la alfabetización, al sostener que cuando un niño llega a tercer grado sin entender lo que lee ya inicia una desventaja que es difícil de corregir más adelante. En segundo lugar, destacó la necesidad de mejorar la formación inicial de docentes, acompañarlos a lo largo de su carrera y colocar el aprendizaje de los alumnos como núcleo de la profesión, además de reforzar socialmente la tarea docente. En tercer término, propuso una evaluación permanente del sistema educativo para saber dónde estamos, qué funciona y qué debe ajustarse, enfatizando que medir no debe ser sancionatorio sino informativo.

Sobre el componente político, Bullrich advirtió que el mayor obstáculo para superar la crisis es estructuralmente político, ya que el país cambia de rumbo con frecuencia. Por ello, planteó la creación de un acuerdo educativo nacional por 10 años, entre el Gobierno y las provincias, entre oficialismos y oposiciones. No se trataría de un mero documento o una foto conjunta, sino de compromisos y prioridades que permanezcan independientemente de quién gobierne.

En otro tramo de la charla, el exdiputado habló de la visita del Papa León XIV a la Argentina, programada para el periodo del 8 al 11 de noviembre. Valoró la serenidad del pontífice en un contexto de confrontación y afirmó que León XIV debe continuar una Iglesia en movimiento sin convertirse en una prolongación del Papa anterior.

Bullrich también se refirió a su diagnóstico de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), hecho público en 2021, y cómo esa condición modifica su vida diaria. Respecto a la violencia en la sociedad, especialmente en redes, compartió una reflexión sobre el impacto del discurso de odio y su capacidad de movilización, al describir cómo simplifica la realidad, señala culpables y crea identidades entre sus seguidores.