Bitcoin nació como la primera criptomoneda en salir al mercado, concebida por Satoshi Nakamoto en 2008. Su propuesta, de tinte libertario, buscaba desafiar a las instituciones monetarias y financieras tradicionales tras la crisis global de ese año.

La victoria electoral de Donald Trump se interpretó en el ecosistema cripto como un impulso para las principales divisas digitales. A fines de 2024, Bitcoin alcanzó un nuevo máximo histórico al superar los 107.000 dólares por unidad, tras que el presidente de Estados Unidos reiterara la idea de crear una reserva estratégica de la criptodivisa en ese país.

Las divisas digitales se mantienen como un tema central para este año, con los movimientos del gobierno estadounidense y el avance de nuevos modelos de inteligencia artificial que podrían influir en su cotización. Después del debut del modelo chino DeepSeek, Bitcoin y otras criptomonedas experimentaron caídas en la mayor parte de los mercados.

El precio de Bitcoin para este día a las 14:00 horas (UTC) quedó en 75.653,63 dólares, con una caída de 0,66% en las últimas 24 horas y sin variación en la última hora (0,0%).

En términos de capitalización, Bitcoin sigue ocupando el puesto número uno entre las criptomonedas más usadas y valiosas.

En marzo del año pasado, Bitcoin marcó otro máximo histórico, superando valores anteriores y acercándose a los 73.000 dólares, en un contexto de flujo de inversiones históricamente alto hacia el sector. Este incremento coincidió con un aumento general de interés y confianza por parte de inversores en activos digitales, según análisis de Bloomberg.

Los especialistas señalan varios motores detrás de la subida: adopción institucional, búsqueda de alternativas ante la incertidumbre económica global y la continua innovación en la tecnología blockchain que respalda a Bitcoin y a otras divisas digitales. Este cóctel de factores genera un entorno favorable para el crecimiento del valor de Bitcoin.

Para adquirir estas monedas y hacer intercambios, se utilizan plataformas específicas. El precio varía según oferta y demanda y la participación de los usuarios, por lo que puede moverse más rápido que las divisas tradicionales; cuanto mayor es el interés, mayor suele ser la cotización.

Por último, quienes invierten en este tipo de activos deben estar conscientes de los riesgos y limitaciones asociados a las criptomonedas, que pueden afectar el rendimiento de las inversiones.