El Tribunal Oral Federal 5 decidió iniciar en fechas distintas las causas Los Sauces y Hotesur, ambas vinculadas a Cristina Kirchner y su hijo Máximo Kirchner, y vinculadas a lavado de dinero y asociación ilícita. Según la resolución, Los Sauces abriría el 23 de octubre próximo, mientras que Hotesur comenzaría el 19 de marzo de 2027. Aunque ambas investigaciones giran en torno a la misma maniobra de lavado, el tribunal optó por juzgarlas en dos procesos sucesivos para acotar tiempos y gestionar de forma más ágil el debate, con la idea de reducir la presencia de testigos y abogados en la sala.

La decisión provocó preocupación entre los fiscales del caso, que ven peligrar la posibilidad de obtener condenas contra Cristina Kirchner y Máximo Kirchner y temen que la separación de las causas sea una estrategia para que terminen absueltas. De hecho, el fiscal Diego Velasco adelantó que presentará la semana próxima un escrito ante el propio tribunal para impugnar este criterio y, en su caso, elevar el planteo a la Cámara Federal de Casación.

Velasco no busca demorar el proceso sino que las dos investigaciones avancen de forma simultánea, tal como plantean otras voces en la provincia. Sin embargo, está en contra de partir los juicios, ya que, a su entender, dividir las causas fragmenta la acusación y podría complicar la prueba de una ilícita coordinación entre distintas maniobras y actores.

La resolución fue tomada de forma unánime por los magistrados José Michilini, Adriana Paliotti y Fernando Machado Pelloni. Se argumentó que dividir los juicios permitiría un manejo más ágil del debate y reduciría la cantidad de testigos y de letrados que participan en cada audiencia.

No es la primera vez que la jurisprudencia aborda este tema. En 2021, cuando formaban parte de este mismo tribunal, Obligado y Grunberg, con la disidencia de Adriana Palliotti, sobreseerion a Cristina y Máximo sin juzgarlos. La Cámara de Casación Penal revocó ese fallo y la Corte Suprema de Justicia ordenó que el caso continuara hacia un juicio en 2024.

La postura de Velasco se sustenta en una serie de antecedentes: la Casación ha revertido varias resoluciones que permitían dividir juicios semejantes, lo que alimenta la expectativa de que, si la causa se separa, podría perderse la visión unificada del entramado de lavado sostenido por la misma organización.

En Los Sauces y Hotesur la acusación sostiene que Cristina Kirchner y Máximo, como accionistas de Hotesur y de Las Sauc es, recibieron fondos de los empresarios Lázaro Báez y Cristóbal López a cambio de favores estatales, constituyendo una asociación ilícita y un lavado de dinero que habría tenido lugar a través de las operaciones en esas empresas. La defensa, por su parte, ha rechazado la lectura de los hechos como una única estructura coordinada y señala que la división de las causas podría justificar procesos separadas, con resultados que no condicen entre sí. Velasco sostiene que una visión conjunta es imprescindible para demostrar la supuesta organización del lavado y sus efectos.